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Las tareas repetitivas del trabajo afectan la salud de los médicos

Debido a la carga laboral por las distintas especialidades, los galenos suelen "automedicarse" para aliviar las dolencias relacionadas con el entorno laboral | Foto: Wikicommons

Debido a la carga laboral por las distintas especialidades, los galenos suelen "automedicarse" para aliviar las dolencias relacionadas con el entorno laboral | Foto: Wikicommons

Los médicos residentes e internos, por ejemplo, están expuestos a presentar gastritis o colon irritable. Esto ocurre por sus hábitos alimenticios desordenados

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El trabajo diario implica acciones repetitivas que pueden derivar en afecciones físicas o emocionales. Los médicos, independientemente de su especialidad, recomiendan a diario a sus pacientes una modificación en sus hábitos para evitar o aliviar enfermedades y dolencias relacionadas con el entorno laboral.

Pero en muchos casos se aplica la frase antigua de “en casa de herrero, cuchillo de palo”. La doctora Marlene Estrella es internista y médica ocupacional en Novaclínica Santa Cecilia, en Quito. 

Aunque allí únicamente atiende al personal de las áreas de enfermería, administrativa y de mantenimiento, reconoce que los doctores suelen descuidar su salud y en muchos casos se "automedican", en lugar de pedir una consulta con algún colega especialista en el problema de salud que los aqueja. 

El cuerpo humano tiene sus misterios y cada caso es diferente, pero la doctora detectó riesgos comunes en los grupos de enfermeros y asistentes de enfermería, debido a su tipo de trabajo. Ellos están expuestos a problemas osteomusculares en el área lumbar o cervical y posibles lesiones o inflamaciones de muñecas, por ejemplo. 

Estos dolores se presentan cuando hay un error en el manejo de pacientes. Si una enfermera no sabe o no aplica la forma correcta de cargar a un enfermo puede lesionarse. 

Este tipo de dolencias, las de hombro y la tendinitis de extensores de pulgar y de las manos en general también afectan a los fisioterapeutas. Antonio Montenegro ha trabajado 23 años en el área y hace dos descubrió que tiene una hernia discal y desgaste de columna. 

Él afirma que es cuidadoso al realizar sus actividades diarias, pero que los años algún día tenían que pasarle factura. El sobreesfuerzo que debe hacer al tratar a personas sometidas a cirugías traumatológicas, con daños neurológicos, con parálisis u otro tipo de limitaciones afecta con el paso del tiempo. 

Montenegro tuvo que dejar de participar en competencias atléticas por los fuertes dolores en su espalda, pero ahora se siente recuperado. Reconoce que no asistió a las fisioterapias que le recetó el médico, pero siguió sus propias técnicas y ejercicios para mejorar. 

Para el fisioterapeuta es importante que las personas que ejercen esta profesión hagan deporte y fortalezcan sus músculos. Así protegerán sus articulaciones de posibles lesiones. Y eso es precisamente lo que le recomienda a su hijo Roberto, de 21 años, quien decidió seguir los pasos profesionales de su padre y de su madre, Rubí Moreno. 

Otros problemas usuales en los trabajadores de la salud son los gástricos. Los médicos residentes e internos, por ejemplo, están expuestos a presentar gastritis o colon irritable. Esto ocurre por sus hábitos alimenticios desordenados. 

La doctora Estrella afirma que los médicos más jóvenes no suelen aplicar la recomendación de comer cinco veces al día y en horarios establecidos, por el ajetreo de su trabajo. Sin embargo, les recomienda organizarse de una mejor manera para prevenir estas dolencias. 

Además, las enfermeras, paramédicos y médicos internos y residentes pueden sufrir desórdenes del sueño, según el neurólogo Jorge Pesantes. Estos profesionales hacen turnos periódicos de 24 horas, lo que altera sus horarios para dormir. Aunque sí dedican tiempo al descanso en sus días libres, suelen hacerlo en horarios atípicos, que no son lo suficientemente reconfortantes ni restauradores de energía. 

En áreas como la psicología, las posibles afectaciones son distintas. “Nosotros trabajamos con la transferencia. Nos convertimos en las figuras donde los pacientes depositan sus conflictos. Depende del tipo de paciente que se esté tratando lo que pueda hacer eco en cada psicólogo”, explica Karina Bravo, máster en Psicoanálisis. 

Si un psicólogo tiene rasgos neuróticos u obsesivos y algo falla en el proceso de transferencia entre él y su paciente, se pueden exacerbar los síntomas propios de su condición. Por eso debe complementar su trabajo con el apoyo de un colega que hará una supervisión de los casos complejos que está tratando y con un psicoanalista, con el que podrá procesar sus propios conflictos personales. 

Estos problemas pueden derivar en que un psicólogo abandone el trabajo con pacientes en psicología clínica y se centre en otras áreas, como la laboral o la educativa, por ejemplo.