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No siempre es mala la grasa

El aguacate y el aceite de oliva son fuentes de grasas saludables. | Foto: GFR Media

El aguacate y el aceite de oliva son fuentes de grasas saludables. | Foto: GFR Media

Aprende a distinguir entre el tipo de grasa que afecta tu salud y el que la beneficia

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Cuando de nutrición se habla se tiende a señalar a la grasa como algo perjudicial para la salud y a veces hasta prohibido.

Sin embargo, no siempre es así y la clave para consumir una dieta balanceada es conocer la diferencia entre lo que se consideran grasas buenas y malas.

“Las grasas son indispensables en nuestro cuerpo. El exceso de grasa saturada es perjudicial para el cuerpo, por lo que se recomienda el consumo de grasas polinsaturadas”, destacó Brenda Soltero, presidenta del Colegio de Nutricionistas y Dietistas de Puerto Rico.

 Disminuye las “grasas malas”

Las grasas saturadas y las “trans” puede crear problemas de salud, pues cuando se consumen de manera desmedida pueden elevar el colesterol en la sangre, aumentar el riesgo de sufrir enfermedades cardiacas y accidentes cerebrovasculares y provocar sobrepeso, según Medline Plus, portal de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.

Este tipo de grasa mala es la que debes limitar al mínimo en tu dieta. Las Guías Alimentarias para los Estadounidenses 2015-2020 -directrices nutricionales emitidas por autoridades de salud basadas en investigaciones científicas- recomiendan que menos del 10% de las calorías consumidas diariamente provengan de grasas saturadas.

Entre los alimentos ricos en grasas saturadas y trans se encuentran la mantequilla, el aceite, las carnes rojas, los embutidos, la leche entera, los dulces, las salsas como la mayonesa y las comidas fritas.

Según la nutricionista Carolyn Landrau, no importa cuán saludable pueda ser un alimento, en el momento en que lo sumerges en grasa para cocinarlo, lo conviertes en uno perjudicial para tu salud, porque automáticamente le añades grasas saturadas y trans.

“Podemos optar por métodos de cocción al horno, hervido, asado, que no aportan grasa a la dieta. Queremos que las personas que se inclinen más por métodos de cocción más saludables, evitando alimentos fritos y empanados”, sugirió Landrau.

Sí existen las grasas saludables

Por otro lado están las grasas polinsaturadas, que son consideradas grasas saludables. Según los expertos éstas pueden ayudar a disminuir el colesterol LDL (considerado el colesterol malo), estimulan el crecimiento apropiado de las células, optimizan el funcionamiento del cerebro, ayudan a reducir los triglicéridos, controlan el azúcar en la sangre, y reducen el riesgo de diabetes, entre otros beneficios.

Soltero explicó que el aguacate y el aceite de oliva son fuentes de grasas saludables.

“Así que no hay mejor aderezo para un pedazo de vianda o plato de ensalada que el aceite de oliva no solo por su rico sabor, sino también por sus buenas propiedades”, sugirió Soltero.

Por su parte, Landrau recomendó consumir aves y pescados, que contienen menos grasa que los cortes de carne roja. También debes consumir nueces a diario, pues este tipo de alimento se destaca por aportar ácidos grasos buenos a tu organismo.

“Estas grasas ayudan a disminuir el colesterol y las condiciones cardiovasculares. Además aportan vitamina E, que ayuda a disminuir el riesgo de cáncer. En términos generales, se recomienda consumirlas con moderación por su aporte calórico y lo ideal es seleccionarlas sin sal añadida”, aconsejó Landrau.