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¿Te salieron ampollas al tomar sol cuando joven? Aumentó tu riesgo de cáncer

¿Te salieron ampollas al tomar sol cuando joven? Aumentó tu riesgo de cáncer / El Mercurio/Chile/GDA

¿Te salieron ampollas al tomar sol cuando joven? Aumentó tu riesgo de cáncer / El Mercurio/Chile/GDA

Según un estudio, con sólo cinco exposiciones excesivas a los rayos UV antes de los 20 años, la posibilidad de padecer melanoma se incrementa en un 80%

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¿Eres de las que se aplicaba aceite emulsionado, jugo de zanahoria o una conocida bebida cola sobre la piel para broncearse? ¿O quizás preferías tomar sol sobre una superficie plateada para lograr rápido el color fascinante? ¿O puede ser que tanto te gustaba quemarte, que más de alguna vez te llegaron a salir ampollas en la piel?

Si te sientes parte de esa generación que durante su niñez y juventud nunca escuchó hablar del peligro de exponerse a los rayos UV o de la importancia de aplicarse protector solar cuando se está al aire libre, te recomendamos que leas atentamente la siguiente información y la tomes en cuenta por lo menos para cuidar la salud de tus hijos.

Claro, porque según un estudio realizado en Estados Unidos, cuyos resultados fueron recientemente publicados en una revista de la Asociación Americana para la Investigación del Cáncer, el riesgo de desarrollar melanoma en la adultez está estrechamente relacionado con la exposición solar a temprana edad.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores realizaron un seguimiento a más de 100 mil mujeres de piel blanca por cerca de 20 años. Las participantes tenían entre 25 y 42 años, y residían en 14 estados diferentes. Ellas debieron responder un cuestionario sobre su historial médico y potenciales factores de riesgo de desarrollar cáncer de piel, entre ellos la cantidad de lunares que tenían en sus piernas, el número de veces que habían sufrido quemaduras solares graves -aquellas que dañan la epidermis y la dermis, causando enrojecimiento, hinchazón, ampollas, sensibilidad y dolor- entre los 15 y los 20 años, y antecedentes familiares de melanoma.

Cada dos años, las participantes debían actualizar su información, respondiendo cuestionarios adicionales que incluían datos como el uso de solárium, tabaquismo y hábitos de consumo de alcohol, e índice de masa corporal. Asimismo, para calcular la exposición a rayos UV acumulada de cada una, los investigadores consideraron en qué estados habían vivido a lo largo de los 20 años que duró el estudio, el cual finalizó en 2009.

Con todos estos datos en mano, se pudo determinar que un 24% de las participantes había sufrido ampollas dolorosas cuando eran niñas o adolescentes; que cerca de un 10% tuvo más de cinco quemaduras solares graves entre los 15 y los 20 años; y que alrededor de un 24% había utilizado solárium.

Además, de las mujeres que colaboraron en el estudio, 6.955 fueron diagnosticadas con carcinoma de células basales, 880 con carcinoma de células escamosas de la piel y 779 con melanoma. De éstas últimas, 445 tenían cáncer invasivo.

De esta manera, los investigadores determinaron que existe una fuerte relación entre la acumulación de rayos UV y el riesgo de padecer esos dos tipos de carcinomas en la piel. Sin embargo, quienes habían tenido al menos cinco quemaduras solares graves entre los 15 y los 20 años, además de tener más probabilidad de presentar cualquiera de los tres tipos de cáncer de piel, presentaban un 80% más de riesgo de desarrollar melanoma.

"Nuestro resultados sugieren que la exposición solar tanto en la juventud como en la adultez, es predictiva de los cánceres de piel no melanoma, mientras que el riesgo de melanoma está predominantemente asociado a la exposición solar durante los primeros años de vida", sostuvo Abrar A. Qureshi, profesor y presidente del departamento de Dermatología de la Escuela de Medicina Warren Alpert de la Universidad Brown y del Hospital de Rhode Island.

El especialista agregó que el peligro que tienen las personas de desarrollar cáncer de piel, depende tanto de las características de los individuos como de los factores medioambientales. "Las personas con rasgos de alto riesgo, como quienes son colorines, tienen un gran número de lunares y se queman fácilmente con el sol, deberían poner más atención para evitar la exposición solar excesiva, especialmente durante su juventud", aconsejó Qureshi, según publicó la Asociación Americana para la Investigación del Cáncer.

Asimismo, llamó a los padres a proteger a sus hijos de la exposición a rayos UV a edades tempranas, para reducir la probabilidad de que desarrollen melanoma cuando crezcan. "Las personas mayores también deben tener precaución, porque la exposición solar acumulativa también aumenta el riesgo de cáncer de piel", concluyó el especialista.