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Cuando la moda incomoda

Arreglo de pantalón | EFE

Arreglo de pantalón | EFE

Dolor de cabeza, acidez, alergia y problemas circulatorios pueden ser consecuencia de seguir a ojos cerrados todas las tendencias. Expertos aconsejan cómo evitarlo

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La ropa de moda es la obsesión de muchos. El problema es que pocos saben que, por verse bien, pueden poner en jaque su salud. Prendas tan básicas y cotidianas como pantalones, camisas, corbatas y tacones pueden afectar la vida diaria si no se saben llevar adecuadamente.

En los años `50, los pantalones pitillos -o chupin- se convirtieron en un clásico del vestir. Íconos del espectáculo como Elvis Presley, Audrey Hepburn o The Beatles impusieron la moda del pantalón ajustado hasta el tobillo en la década del `60 y `70, algo que en los últimos años ha vuelto a resurgir con fuerza. De hecho hoy los chupines bien ajustados se siguen viendo en pasarelas, luciendo en los cuerpos de renombradas modelos como Kate Moss, o de actores famosos, como Robert Pattinson.

Sin embargo, usarlos durante muchas horas puede causar molestias que no pasan inadvertidas, sobre todo cuando se privilegia lo ajustado por sobre la comodidad. Y aún más: no es raro que esta prenda provoque, por ejemplo, una compresión de la zona abdominal, debido a que suelen presionar bastante allí.

"Cuando el estómago se aprieta, además de producir incomodidad, aumenta la presión intrabdominal, que produce reflujo, acidez y flatulencia", dice el gastroenterólogo chileno Felipe Finkelstein. Para solucionar este problema, el especialista recomienda que se busque la talla adecuada para cada cuerpo, evitando comprimirlo en exceso.

Como si eso fuera poco, la ropa muy ajustada también provoca problemas a largo plazo en la piel. "Un par de jeans muy apretado afecta la microcirculación, que son el drenaje linfático y el venoso. Esto aumenta los problemas circulatorios como las várices y la aparición de celulitis en gente joven", agrega la dermatóloga Cecilia Orlandi.

Por eso, la experta recomienda utilizar telas stretch que aprieten de manera pareja el cuerpo, lo que aminora los efectos de este tipo de ropa.

Caminar doloroso.

Las fanáticas de los zapatos dirán que es indiscutible que los tacones son beneficiosos para la imagen femenina: agregan centímetros, estilizan la imagen y le dan un toque elegante a cualquier atuendo.

Sin embargo, los tacos por sobre los cinco centímetros de alto pueden provocar diferentes problemas en los pies femeninos. "Con un zapato de taco alto que aprisiona los dedos se tiene la maquinaria completa para destruir un pie", advierte el doctor Raúl Vásquez, traumatólogo de la Universidad de Chile.

Una de las típicas enfermedades producidas por este tipo de calzado es el Hallux Valgus, popularmente conocido como juanete, que consiste en la deformación del dedo gordo, que se va hacia la parte media del pie. "Mientras más se eleva el taco, más peso se descarga en la zona donde comienzan los dedos", explica el médico.

También se produce una deformidad llamada "dedos de martillo", producida por la sobrecarga de los dedos por el peso del cuerpo. "Esto provoca una callosidad dolorosa que ensancha la punta de los dedos", dice el traumatólogo.

Además de las fracturas y esguinces de tobillo, los tacos excesivos también provocan molestias en la zona lumbar por la semiflexión de las rodillas y caderas; así como una dolorosa lesión llamada Neuroma de Morton, que afecta los nervios del segundo dedo del pie.

Otra consecuencia de un prolongado uso de tacones resulta en el acortamiento de los músculos de la pantorrilla. "Esto hace que sea muy difícil estar con zapatos planos o descalzo, ya que el pie se acostumbró a caminar con un soporte en el talón", agrega el experto.

Sin pesos encima.

Por otra parte, los accesorios son un buen detalle para complementar un atuendo, y las carteras son unos de los más usados. Pero éstas tampoco son inofensivas, recuerdan los expertos: pueden causar dolencias en la espalda y hombros, sobre todo si son grandes y si se llevan durante mucho tiempo.

"Si se tiene una enfermedad lumbar, independiente del tiempo que se cargue la cartera, ésta va a afectar y provocar molestias", advierte el traumatólogo.

También están los cinturones que al ajustarse a la altura del nervio cutáneo femoral, que va desde el abdomen hasta el muslo, pueden provocar neuritis por compresión, que causa dolor y adormecimiento de las piernas. No obstante, en este caso dar con la solución es algo bastante sencillo: basta con aflojar el cinturón y eliminar la presión.

En la cabeza

En el caso de las joyas, hay que tener precaución cuando tienen aleaciones. "La alergia más frecuente en el mundo es al níquel, que se encuentra en objetos como carteras y aros; y aunque sean de plata pueden provocar alergia", dice la dermatóloga Orlandi.

Además, existen diferentes factores que pueden provocar reacciones, como los restos de detergente o las telas de ropa de color. "Cuando se ven reacciones alérgicas a las telas, las más frecuentes se producen por los colores de ellas, que son los oscuros, como negro, azul y café", advierte la especialista. Por eso, recomienda a los alérgicos elegir colores claros, incluso cuando se trate de zapatos.

Los peinados y sus respectivos accesorios son otros implementos de la moda que se suman a la lista de aquello que puede hacer pasar malos ratos. Colas de caballo, trenzas o el uso de vinchas podrían provocar dolores de cabeza.

"Cuando se presiona la cabeza, también se aprietan numerosas terminaciones nerviosas del cuero cabelludo. Esto estimula el nervio trigémino, que puede gatillar dolores de cabeza o jaquecas", explica por su parte la neuróloga Gisela Kuester.

A veces, la moda incomoda. El Mercurio

Los hombres también deben de estar atentos

Si usted es hombre, trabaja de terno -pantalón, chaleco y chaqueta-, sufre de constantes dolores de cabeza en la oficina y se siente incómodo porque no puede mover bien el cuello, probablemente significa que es víctima de su camisa y corbata.

Así lo comprobó un estudio realizado en Corea del Sur, en el que se demostró que las corbatas muy apretadas limitan el movimiento del cuello, lo que produce tensión muscular en la espalda y los hombros.

Otro efecto de la moda masculina se da cuando el cuello de la camisa no es de la talla adecuada y de esta manera comprime la zona cervical.

Esto reduce la circulación de la sangre hacia el cerebro, lo que aumenta la presión intraocular que causa dolor de cabeza e hinchazón, asegura el estudio. Algunos expertos, no obstante, opinan que antes que dolor de cabeza podría provocar molestias a nivel cervical.

El traumatólogo chileno Raúl Vásquez agrega que se provoca un corte en la circulación, "lo que podría incluso producir congestión en la cara".

Por otro lado, el clima también juega su parte en cuestiones de moda. Durante el verano, las propias sandalias se pueden convertir en una molestia.

Un estudio de la Universidad de Auburn (Estados Unidos) determinó que este calzado hace que se empuñen los dedos del pie para evitar que se salgan al caminar. Esto produce fatiga en los músculos de las pantorrillas. "Se hiperflexiona el dedo gordo, lo que causa cansancio en los pies, sobre todo si no se está acostumbrado a utilizarlas", dice el traumatólogo Vásquez.

En el caso de la ropa masculina de trabajo, es importante que las corbatas se laven constantemente -sobre todo en verano-, ya que si no se hace de manera frecuente, pueden provocar roces y problemas.