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¿Cómo malogra la escasez las vacaciones en Venezuela?

Afirman que empleados pierden entre tres y cinco horas al día haciendo colas en los comercios | Foto: Omar Veliz

Afirman que empleados pierden entre tres y cinco horas al día haciendo colas en los comercios | Foto Archivo: Omar Veliz

La crisis en el país ha hecho que algunos hoteles pidan a sus potenciales huéspedes que lleven jabón y champú

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Hoy, miles de personas en Venezuela viajan hacia las playas y montañas para disfrutar el primer gran asueto del año: los carnavales. Sin embargo, habrá cosas que no podrán dejar en casa y que los perseguirán durante las vacaciones, como la molestia por la escasez de alimentos y productos de higiene personal.

Los viajeros que deseen pasar estos días en hoteles y posadas intentando relajarse no podrán lograrlo totalmente, pues esos establecimientos no escapan al desabastecimiento de leche, café, pollo, carne y harina de maíz; así como de champú, jabón o detergentes.

La situación ha llegado al punto que algunos locales, sobre todo los más pequeños, se han visto en la obligación de advertir a sus huéspedes que deben llevar desde jabón de tocador, champú o papel higiénico.

“Durante un tiempo nos surtimos de papel e incluso lo pagamos con sobreprecio, pero cada vez es más difícil reponer los inventarios. Por eso tendremos que pedir a los visitantes que traigan el suyo”, comentó María Espinoza, hija de una de las propietarias de las cabañas Terrafinca, en el estado Mérida, uno de los destinos turísticos más importantes de Venezuela.

El presidente del Consejo Superior del Turismo, Conseturismo, Ricardo Cusano, admitió que los problemas de abastecimiento impactan el sector, sobre todo en lo que se refiere a artículos de limpieza personal y para la limpieza de las habitaciones y de las instalaciones de los hospedajes.

“A los hoteles, como a los venezolanos, les está costando mucho trabajo encontrar detergentes, desinfectantes y limpiadores que les permitan mantener pulcras sus instalaciones. Incluso adquirir cloro para las piscinas se ha vuelto un dolor de cabeza. Por eso algunos hoteles, desde diciembre, se han visto en la obligación de pedir a sus clientes que lleven algunos productos para su estancia”, comenta.

Tras afirmar que ni siquiera los establecimientos en manos del Estado escapan a la crisis, el dirigente gremial reveló que el Ministerio de Turismo se ha ofrecido para importar los insumos que requieren, opción que calificó de “provisoria”.

“La solución a este problema no pasa porque el gobierno nos compre detergente o jabón para carnavales o Semana Santa, sino que lo consigamos nosotros en el país y que consigamos variedad, pues hay establecimientos de una calidad y otros de otra, y si se estandarizan los insumos también eso perjudicará la oferta de servicios”, dijo.

Alejando visitantes

Aunque no tiene cifras, Cusano admitió que la situación ahuyenta a los turistas, en especial los extranjeros.

“Hemos tenido problemas con mayoristas, sobre todo europeos que aún siguen interesados en la isla de Margarita, con quienes se han suscrito contratos para paquetes todo incluido. Pero cuando llegan los vacacionistas, se encuentran que no se les puede ofrecer café con leche porque el hotel no logró conseguirlos, o cuando quieren tomar en la noche no se les puede dar porque el gobierno decretó ley seca y el hotel no se va a arriesgar a una multa. Esto no pasa en Punta Cana (República Dominica) o Cancún (México) y eso ha hecho que se rompan contratos, los cuales serán difíciles de recuperar”, agregó.

En la reciente Feria Internacional de Turismo de Madrid, Fitur, empresas turísticas venezolanas apenas suscribieron contratos por 1,5 millones de dólares, pese al enorme potencial que tiene el país, que cuenta con más de 2.500 kilómetros de costas caribeñas, zonas de montaña y de selva.

Si tener que llevar el papel de baño a un hotel no fuera suficiente, los viajeros que pretendan pasar unos días apasionados, pero sin riesgos, también sufrirían problemas. ¿La razón? En las farmacias venezolanas hay escasez de condones y de pastillas anticonceptivas, pues se trata de productos importados, afectados por la falta de liquidez.

“El país está tan mal que ahora tenemos que hacer cola para tener sexo seguro”, se lamentaba un joven. Distintas organizaciones han advertido que esta situación puede agravar no solo el problema del VIH, sino también el de los embarazos adolescentes, en un país que ocupa el tercer lugar en este aspecto en la región.

Crisis económica

Más inflación: El Banco Central de Venezuela informó que la inflación en 2014 llegó a 68,5%, la más alta de América Latina. Así, la inflación aumentó más de 12 puntos con respecto a 2013, que fue de 56%.

En recesión: La economía venezolana entró oficialmente en recesión desde mediados del año pasado. A la inflación se suma la caída del precio del petróleo, del que la economía venezolana depende en un 90%.

Nuevo tipo de cambio: El jueves comenzó a operar un cuarto tipo de cambio llamado Sistema Marginal de Divisas, Simadi. Ese día, su cotización terminó en 174 bolívares por dólar, un desfase casi 27 veces mayor a la tasa oficial empleada para importar alimentos y medicinas, que es de 6 bolívares por dólar.

Pasajes más caros: El jueves, el gobierno chavista anunció un alza de 40% en las tarifas del transporte público urbano.

Aumentan las protestas: El malestar social en Venezuela sigue creciendo. Así lo revela el primer reporte mensual de protestas de 2015 que elaboró el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social, el cual registra 518 manifestaciones, frente a las 445 que ocurrieron en el mismo mes del año pasado, es decir 16% más.

Pero lo que ha disparado las alarmas es que durante el primer mes del año, tradicionalmente bastante calmado, la organización registró 12 saqueos a supermercados, abastos o farmacias.

La agrupación atribuyó la situación a la incapacidad del gobierno para resolver el desabastecimiento que sufre el país desde el 2003, cuando comenzó a implementar su política de controles de precios y de divisas; y que se ha ido agudizando en los últimos meses.