• Caracas (Venezuela)

GDA

Al instante

La isla donde King Kong es el anfitrión

Los visitantes abordan un gran vehículo de expedición de 17 toneladas y 12 metros de largo / Foto Universal Orlando Resort

Los visitantes abordan un gran vehículo de expedición de 17 toneladas y 12 metros de largo / Foto Universal Orlando Resort

La atracción, abierta oficialmente, es toda una zona temática creada alrededor de la leyenda de Kong, donde dará un viaje a un misterioso mundo

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Lo clásico se volvió a juntar con la tecnología, para traer a la vida nuevamente a una figura legendaria. King Kong, con su colosal tamaño, hizo su llegada oficial al parque de Islands of Adventure, uno de los dos que pertenecen a Universal Orlando Resort, en Florida.

Pero la atracción, abierta oficialmente, es mucho más que revivir al gigantesco monstruo. Skull Island: Reign of Kong, es como dice su nombre, es toda una isla o zona temática creada alrededor de la leyenda de Kong, donde dará un viaje a las profundidades del misterioso mundo, caracterizado por junglas oscuras.

La aventura comienza cuando los visitantes emprenden el viaje con la misión de descubrir criaturas de origen desconocido junto con la 8th Wonder Expedition Company, el equipo de investigación que lidera la excursión que se hace bajo techo. Después de enfrentarse a las antiguas ruinas del templo y toparse con los nativos hostiles y depredadores, los visitantes abordan un gran vehículo de expedición de 17 toneladas y 12 metros de largo, para explorar el inquietante sendero.

El vehículo especialmente diseñado para la expedición es enorme, todo un reto por su tamaño para los creativos de la atracción, especialmente por los movimientos bruscos que tiene. Con una capacidad de 70 personas, funciona con un sistema completamente sin rieles, llevando a los visitantes a lo más profundo de la abominable isla. Allí se encuentran en medio de un brutal enfrentamiento entre bestias de inimaginable tamaño y ferocidad.

Más adelante y mientras la expedición alcanza su máximo punto de emoción, aparece una criatura que estremece la tierra y es aún más enorme. Es el mismísimo King Kong, que mide casi igual que un edificio de tres pisos de alto, tan cerca de los pasajeros del vehículo que se logra la promesa que habían hecho durante su construcción, de que se siente su aliento y se perciben sus emociones.

Todo esto sentado en el vehículo, en una atracción, que si bien intensa, llena de detalles y con criaturas que parece que lo van a atacar en cualquier momento, resulta una opción familiar, especialmente para quienes no les gustan las montañas rusas.