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Cómo identificar problemas del habla a los dos años

Interactuar con otros niños es crucial para el desarrollo | Thinkstock

Interactuar con otros niños es crucial para el desarrollo | Thinkstock

Conoce cuál debe ser el desarrollo normal y qué puedes hacer como padre

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Por Wanda. I. Orengo Pérez / wanda.orengo@gfrmedia.com
Interactuar con otros niños es crucial para el desarrollo. (Thinkstock)

Con sólo dos años, el vocabulario de Anys se limita a decir mamá, dame, sí, no, mira, papi, Luis, tití, tío, agua, ven, aquí, entre otras palabras. Sin embargo, aunque su madre Marie Berríos la entiende perfectamente, guarda una gran preocupación por su desarrollo del habla y el lenguaje.

“Yo la entiendo, pero como ella es tímida y no habla mucho, me preocupa si está atrasada”, comenta la joven madre sobre su pequeña.

A esta temprana edad, el lenguaje -la capacidad de cada ser humano para comunicarse- es fundamental y, si se desarrolla adecuadamente, otras áreas venideras como lectura, escritura y las otras destrezas académicas también progresarán. Además, según destaca la página del National Institute On Deafness and Other Communications Disorders (NIDCS), el período más importante en el desarrollo del habla y del idioma para los seres humanos es durante los tres primeros años de vida, una etapa en la cual el cerebro está desarrollándose y madurando.

Por esta razón, miles de padres como Marie comparan a los chicos con sus pares y se inquietan cuando sus pequeños pronuncian palabras incorrectamente. “Mucha gente se preocupa por lo que el nene dice. ‘Mi nene no está diciendo nada’. ‘Yo no lo entiendo porque no está articulando bien’”, asevera la patóloga del habla María del Carmen Colón sobre los comentarios de algunos padres sobre el lenguaje expresivo de sus chicos. Sin embargo, “a esta edad tan temprana, el habla y el lenguaje son mucho más que esto”, acota esta profesional con más de 25 años de experiencia en el campo.

“No solamente es hablar; es escuchar, es atender, es jugar”, asegura la experta.

Aunque "cada niño tiene un ritmo y desarrollo diferente", enfatiza, ¿cómo saber qué es lo normal a esta edad? Colón destaca varias señales que ayudan a identificar qué es habitual o inusual en el vocabulario de un niño de dos años.

Como primer punto, el vocabulario del pequeño debería crecer considerablemente. A esta edad, un infante debería utilizar al menos 50 palabras como parte de su lenguaje expresivo. Debería combinar al menos dos palabras y formar una frase simple como por ejemplo “bebé llora”. Además, debería ser capaz de identificar objetos comunes, seguir instrucciones simples, como por ejemplo “busca tu juguete y dámelo”; contestar sí o no, mostrar que entiende lo que se le dice tanto en gestos como en palabras y lo más importante: los padres y cuidadores deberían entender la mitad de lo que dice un niño en esa etapa.

A los dos años, un niño se vuelve mucho más expresivo y quizás existen ciertos factores que entorpecen una comunicación efectiva. La alimentación inadecuada, problemas en las adenoides, infecciones de oído, problemas auditivos, poca interacción con los padres, excesivo uso de la tecnología y la falta de estimulación son aspectos determinantes para el avance o el retraso en la expresión oral de un pequeño, destaca la experta con práctica privada en el Condado.

Por esto es significativo estar pendiente a las alertas que pudiera estar dando el pequeño sobre cómo avanza su desarrollo.

Según distinguen tanto la página kidshealth.org como la patóloga, es hora de visitar a un experto si el niño solo imita el habla o los actos ajenos pero no genera palabras o frases de forma espontánea, solo emite determinados sonidos o palabras de forma repetida y no puede utilizar el lenguaje oral para comunicar más que sus necesidades inmediatas, no puede seguir instrucciones simples, tiene un tono de voz extraño o una pronunciación extraña (roncos o nasales) o si no se le entiende casi nada de lo que dice. Cabe destacar, según Colón, que exponer a un niño a un segundo idioma no ocasiona retraso en el habla, teoría avalada por investigaciones recopiladas por expertos del lenguaje.

Aunque con frecuencia los pediatras pueden orientar a los padres sobre problemas en el desarrollo de sus hijos, muchos recomiendan esperar a que el pequeño “madure”. Sin embargo, si el niño presenta cualquiera de las carencias antes expuestas, amerita un cernimiento. La forma más certera de descartar algún problema es solicitando una evaluación de un patólogo del habla, quien es la persona indicada para analizar, recomendar y aplicar técnicas que impulsen el desarrollo del habla.

En caso de no contar con un seguro privado de salud, existen clínicas externas en el Recinto de Ciencias Médicas, en la Universidad Carlos Albizu y en la Universidad del Turabo que están al alcance y ofrecen evaluaciones a bajo costo. También se puede acceder a www.opphla.org para más información sobre dónde hallar especialistas.

Después de la evaluación, se orienta al padre sobre las destrezas y necesidades del niño y si necesita terapia -la cual no es necesaria en todos los casos- se sugiere una frecuencia para tomarla.

¿Qué recomendaciones seguir para estimular el habla?

“Nuestra vida cotidiana es lenguaje”, acota la patóloga y añade que “no es necesario salir a comprar materiales” para estimular su vocabulario. Acciones simples como leer y cantar pueden hacer la diferencia.

A continuación algunos consejos para impulsar la comunicación de un chiquito:

-  Hablarle siempre a su nivel. Un niño de dos años no entiende el lenguaje complicado, así que necesita que lo ayuden a expandirlo.

-  Leerle libros en su primer idioma.

-  Cantarle canciones.

-  Evitar usar frases negativas. En lugar de decirle: “No se dice”, “No te entiendo” decir “Se dice bola, bola”, a modo de ejemplo.

-  Aprovechar la hora de la comida, del baño y de las salidas para alimentar su vocabulario y enseñarle verbos.

-  Limitar el uso de la tecnología (celulares, iPads). En este punto, la patóloga acentúa que aunque la tecnología influencia y hasta puede promover destrezas psicomotoras, limita la facilidad del lenguaje.

-  Nunca olvidar que lo más importante es educar al pequeño con amor y paciencia.

-  Limitar el uso de la tecnología (celulares, iPads). En este punto, la patóloga acentúa que aunque la tecnología influencia y hasta puede promover destrezas psicomotoras, limita la facilidad del lenguaje.

-  Nunca olvidar que lo más importante es educar al pequeño con amor y paciencia.