• Caracas (Venezuela)

GDA

Al instante

Noé: En espera de la gran inundación

<i>Noah</i>. Adaptación de la historia bíblica de “El Arca de Noé” | Foto: Archivo

Noah. Adaptación de la historia bíblica de “El Arca de Noé” | Foto: Archivo

Sería interesante poder confirmar cuánto hay de polémica auténtica, y cuánto de empeño por parte de la empresa Paramount en vender una película problemática

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Las primeras reacciones se han producido entre los sectores fundamentalistas cristianos del Cinturón Bíblico norteamericano, quienes al parecer no han respondido muy favorablemente ante una película que se estrena comercialmente en los Estados Unidos el 28 de marzo y que se toma sus libertades con la versión de las Sagradas Escrituras acerca del patriarca, encarnado por Russell Crowe, que sobrevivió con su familia al Diluvio. Actúan también en el film Jennifer Connelly, Emma Watson, Anthony Hopkins y otros, además de numerosos extras que mueren ahogados.

Paramount cometió su primer error al creer que la película tendría el apoyo automático de los cristianos norteamericanos. En lugar de celebrarlo, varios grupos religiosos conservadores no solamente objetaron que el film no seguía lo suficientemente cerca la historia bíblica, sino que lamentaron también que el retrato de Noé resultaba "demasiado oscuro".

Variantes

De hecho, la empresa lo intentó con dos versiones. La del propio Aronofsky dura alrededor de dos horas, y el estudio probó con una versión alternativa de 86 minutos que incorporaba imágenes de figuras religiosas al principio, y un tema de rock cristiano al final. Sin embargo, las reacciones no fueron más positivas, y el estudio decidió volver al original de Aronofsky. "Lo intentaron y dieron marcha atrás", comentó el director. "Por supuesto, me sentí molesto".

De todos modos, y acaso para evitar cuestionamientos de "traición" al texto original, la empresa ha incorporado a sus materiales promocionales un texto en el que dice que la película "se inspira en la historia de Noé", añadiendo que "si bien se han tomado algunas licencias artísticas, creemos que es fiel a la esencia, los valores y la integridad de una historia que es la piedra fundamental de la fe de millones de personas en todo el mundo".

Por su parte Russell Crowe hizo público su deseo de entrevistarse con el papa Francisco y mostrarle la película, buscando de alguna manera su aprobación. La revista Variety afirmó incluso que la empresa productora gestionó un encuentro que el Vaticano rechazó, pero información más cercana ha desmentido el dato: la gestión nunca se hizo oficialmente. Ayer, Crowe estuvo en la audiencia general que el Papa ofrece todos los miércoles, pero no hubo encuentro personal. Todo indica que Francisco tiene cosas más importantes que hacer que ayudar a promover una épica religiosa de Hollywood.

Pero si Hollywood estaba empezando a creer que los cristianos eran un problema es porque todavía no se había encontrado con los musulmanes. Olvidaron que Noé no pertenece solamente a la tradición judeocristiana, sino que es también considerado un profeta por el Islam. Y el Corán prohíbe mostrar imágenes de sus profetas (cuando Mohammed Akkad produjo su espectacular vida de Mahoma, El mensaje, un montón de estrellas conocidas ocuparon la pantalla pero el profeta mismo permanecía siempre, como el Jesús de Ben Hur de Wyler o de El pescador de Galilea de Frank Borzage, fuera de cuadro).

Por el momento, los institutos de censura de Qatar, Bahrein y los Emiratos Árabes Unidos han confirmado que la película será prohibida en esos países, y se especula con que lo mismo ocurra en Jordania, Kuwait y Egipto. El principal instituto musulmán suní egipcio, Al-Azhar, emitió un comunicado sosteniendo que la película no debía exhibirse.

"Al-Azhar insiste en su rechazo de la proyección de cualquier película que muestre a los profetas de Alá, y a los mensajeros y compañeros del profeta Mahoma", declara el mensaje. "Por lo tanto, Al-Azhar anuncia la prohibición del inminente film sobre el mensajero de Alá, Noé, la paz sea con él".

Agenda

Por supuesto, todavía quedan preguntas a responder. ¿Alguien podía esperar realmente que Darren Aronofsky, el hombre que nos ha brindado Pi, Réquiem para un sueño y El cisne negro, fuera a convertirse de un día para el otro en un biblista ortodoxo? Por supuesto, el cineasta tiene un `back-ground` cultural judío, y Pi estaba llena de referencias cabalísticas, pero es por lo menos improbable que se interesara por una lectura literal del Génesis, capítulos 6 a 8, a la hora de contar la historia de Noé y del Diluvio. Quienes ya han visto en privado el film han señalado que, efectivamente, éste toma algunas ideas bíblicas y las desarrolla en función de una agenda propia y más próxima a intereses contemporáneos que los que impulsaron al autor sagrado que puso por escrito el asunto hace tres mil años.

El propio Aronofsky ha dicho que percibe la historia como una suerte de primitivo Apocalipsis, la destrucción de un mundo y su renacer, y que ha incorporado sus preocupaciones por la destrucción del medio ambiente en la historia. Algún humorista, que nunca falta, ha agregado incluso que el Noé de Russell Crowe se comporta como un vegano antes de la invención de los veganos, aunque que también tiene sus momentos de ira y violencia que veganos y patriarcas no deberían permitirse. Sea como sea, la polémica está servida. Acaso sin la virulencia que engendró La última tentación de Cristo, pero polémica al fin. A lo mejor ayuda a la taquilla.

Entre Hollywood y la fidelidad a la Biblia

No deja de resultar irónico que los principales enojos que algunos cristianos (el rechazo musulmán responde a otros parámetros) parecen tener con Noé se vinculan con la fidelidad o no a un texto bíblico que prácticamente todos los católicos y la mayoría de los protestantes no consideran histórico. Excepto entre los fundamentalistas evangélicos, hay un acuerdo mayoritario acerca de que los primeros once capítulos del Génesis poseen un carácter "midráshico", es decir, constituyen una mezcla de historia, simbolismo y leyenda, y que la idea de un Diluvio literalmente universal que arrasó con todo menos ocho personas y los animales que las acompañaban se estrella contra casi toda información histórica, geológica o arqueológica disponible.

Por otra parte, las relaciones del cine y la Biblia han sido siempre más o menos así. Los diez mandamientos de DeMille contenía tres cuartos de hora de Biblia, quince minutos de Flavio Josefo y dos horas y media de invención hollywoodense. Salomón y la reina de Saba de King Vidor inventó 139 minutos de sexo y aventura a partir de seis versículos bíblicos. En La Biblia, John Huston fue más respetuoso, aunque se permitió algunas ironías.