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La historia de la jefa del ELN que se apareció en Caracas

'Pablo Beltrán' (izquierda), 'Antonio García' y Gladys Teresa Blanco, alias Paula, fueron los tres representantes del Eln en la mesa de Caracas en la que se anunció un proceso de diálogo/ Foto: El Tiempo

'Pablo Beltrán' (izquierda), 'Antonio García' y Gladys Teresa Blanco, alias Paula, fueron los tres representantes del Eln en la mesa de Caracas en la que se anunció un proceso de diálogo/ Foto: El Tiempo

Alias "Paula" es guerrillera hace 45 años. Se ha volado dos veces de la cárcel y ahora es negociadora

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Apareció de la nada, al lado de ‘Pablo Beltrán’ y ‘Antonio García’, dos de los históricos jefes del ELN, para anunciar la fase pública de las conversaciones de paz con el Gobierno.

Fue la única que no se identificó y que conservó una expresión adusta incluso cuando Frank Pearl, delegado del gobierno Santos, le extendió la mano para darle la bienvenida a los diálogos formales. 

Aunque luego se dijo que se trataba de Omaira Elena Vázquez o comandante Paula, su verdadero nombre es Gladys Teresa Blanco Torres la guerrillera más antigua, temida y tropera del país.

“Estudió ingeniería en los 70, en la Universidad Industrial de Santander (UIS) y a los 18 años ingresó a las estructuras clandestinas del Eln en Bucaramanga. En esa época, nadie le conocía el rostro porque llegaba encapuchada a las reuniones. Por su perfil, fue enviada a realizar labores obrero-populares en Barrancabermeja y desde allí infiltró a Ecopetrol”, recuerda uno de sus excompañeros.

La mujer, de estatura mediana y hablar pausado, fue una de las fundadoras del Frente Urbano Resistencia Yariguíes (Fury), uno de los más beligerantes del Eln, que tuvo que ser aniquilado por un comando especial de la Armada.

“El Fury era una de las estructuras más sólidas y logró infiltrar a la USO, el sindicato de Ecopetrol. Atentaba contra la infraestructura y asesinó a Édgar Rojas, jefe del DAS en Barranca. Ella era fuerte y recia. La logramos doblegarla de la mano del Batallón Nueva Granada”, recuerda un suboficial de la Armada que estuvo en los operativos contra el Fury.

Fugitiva

Luego, la mujer fue parte de la comandancia del Frente de Guerra Nororiental.

En su prontuario se registran dos fugas de prisión, tras ser capturada por las autoridades. La primera vez que cayó presa fue en enero de 1997, cuando agentes del DAS la capturaron en Barrancabermeja, como miliciana del frente urbano Resistencia Yariguíes.

Fue internada en la cárcel El Buen Pastor de Bogotá, mientras enfrentaba varios expedientes por rebelión, terrorismo y secuestros, como los de los empleados de Ecopetrol Hugo Urrea y Luis Carlos Silva, que fueron plagiados el 30 de marzo de 1995 en el sitio Pozo Casabe 69, en Yondó (Antioquia).

Pero solo permaneció dos años tras las rejas, porque el 31 de diciembre de 1999 logró que le expidieran un permiso de salida por 72 horas. “No se registró su regresó al centro penitenciario”, dice el expediente en su contra.Y en cuestión de meses la volvieron a ver por los barrios populares de Barrancabermeja al mando de al menos 60 hombres armados.

Entonces, comenzó a moverse por poblaciones del Magdalena Medio y el sur de Bolívar, a medida que iba adquiriendo más poder a la sombra de ‘Antonio García’, de quien se dice la tiene como una de sus personas de confianza. De hecho, en febrero del 2004, la comandante Paula organizó una cumbre con el máximo jefe de las Farc en la zona, alias Pastor Alape –uno de los negociadores de esa guerrilla en La Habana (Cuba)– para hacer acuerdos de control territorial.

En la cúpula

De hecho, es la única mujer que ha logrado llegar a la Dirección Nacional del Eln (Dinal), la antesala para ascender al Comando Central (Coce), la cúpula de esa agrupación, integrada por Nicolás Rodríguez Bautista, alias Gabino; Israel Ramírez, alias Pablo Beltrán; Rafael Sierra, alias Ramiro Vargas; Herlington Chamarro, alias Antonio García, y Gustavo Giraldo, alias Pablito, quien no apareció en Caracas.

Ya con ese rango, la jefa guerrillera regresó a prisión, el 4 de mayo del 2006. Ese día, la Policía la ubicó en Bello (Antioquia) y la recapturó.

Para ese entonces, había consolidado un poder que no solo tenía influencia en Barrancabermeja, sino en todo el Magdalena Medio, el sur de Bolívar, Santander, Norte de Antioquia y la serranía de San Lucas.

Era la jefe de por lo menos 260 hombres, que integraban las 13 estructuras del frente de guerra Darío de Jesús Ramírez Castro, uno de los siete frentes que tiene el Eln.

Las autoridades aseguran que cuando cayó por segunda vez, tenía el control de las rutas para los precursores químicos para el procesamiento de coca en los laboratorios de la zona y el secuestro y la extorsión a mineros en el sur de Bolívar y el bajo Cauca antioqueño.

Cuando volvió a fugarse de prisión, esta vez de la cárcel El Buen Pastor de Medellín, mantuvo un bajo perfil y volvió a aparecer en enero del 2015, en el marco del V congreso del Eln, en el que los jefes de esa guerrilla dejaron abierta la posibilidad de iniciar un proceso de paz.

“Se decidió que hiciera parte de la mesa de negociación porque es una líder nata, una intelectual autodidacta. Aunque hay más mujeres en las filas ella ha reivindicado al género. Las Farc tienen 15 mujeres en La Habana pero en la trastienda”, agregó uno de sus excompañeros. Y aseguró que a pesar de su expresión seria, la comandante es de modos suaves, respetuosa pero directa.

“Aunque tiene 63 años –y es madre, de dos hijos de más de 30, y abuela–, cuando va al monte aún usa camuflado y fusil y antes de llegar a Caracas manejaba los hilos diplomáticos del Eln en el exterior”, agregó la fuente.

Personas cercanas al alto Gobierno dicen que ella estuvo en la confección de la agenda e incluso en otros acercamientos con viejos gobiernos.

Sin embargo, en algunos sectores de la población es recordada por haber participado en actos terroristas que dejaron decenas de muertos, un pasado que ‘Paula’ y el Eln deberán borrar y resarcir con gestos de paz que van en contravía con los ataques de esta semana que desataron una ofensiva del Ejército en varias zonas.

Ofensiva militar contra el Eln

El miércoles, el Eln quemó ocho vehículos en la vía entre Tadó y Playa de Oro (Chocó). Quemaron cinco tractomulas y tres buses y secuestraron a dos conductores. Y atacaron a policías en Norte de Santander, desatando una ofensiva aérea y terrestre del Ejército.