• Caracas (Venezuela)

GDA

Al instante

El encuentro del papa Francisco con la Virgen de Guadalupe

La visita del Papa Francisco a la Virgen de Guadalupe es uno de los momentos más esperados parala agenda en México.(Imagen: YouTube / Vatican)

La visita del Papa Francisco a la Virgen de Guadalupe es uno de los momentos más esperados parala agenda en México.(Imagen: YouTube / Vatican)

Francisco celebró una misa en la Basílica de Guadalupe. Confesó que su deseo era "rezar ante la Virgen de Guadalupe"

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

En uno de los momentos que más anhelaba de su visita a México, el papa Francisco se encontró el sábado con la venerada patrona de México y de las Américas, a la que rindió homenaje.


El pontífice, un mariano ferviente, celebró su primera misa masiva en la Basílica, el santuario de la Virgen de Guadalupe, al cumplir su primera jornada completa de su viaje en el país de habla hispana con mayor cantidad de católicos del mundo.

Tras una jornada en la que se reunió con autoridades y obispos a quienes les pidió enfrentar males como el narcotráfico y la corrupción, Francisco se citó finalmente con la "Morenita" del país, la Guadalupe, uno de los mayores sitios de peregrinación católica del planeta.

Según la tradición católica, la virgen se le apareció al indígena Juan Diego en el cerro del Tepeyac un amanecer de diciembre de 1531. El papa dijo que aún ahora se muestra a todos, sobre todo a quienes sienten como aquél "que no valían nada".


Dijo que así como Dios despertó la esperanza en Juan Diego con la aparición de la virgen, también un alba se asoma para los sufrimientos.

"En ese amanecer Dios se acercó y se acerca al corazón sufriente pero resistente de tantas madres, padres, abuelos que han visto partir, perder e incluso arrebatarles criminalmente a sus hijos", señaló. El papa regaló una diadema de oro y plata para la Basílica.

Miles de feligreses, entre los que se encontraban grupos de enfermos de parálisis cerebral y gente de la periferia, le armaron una verdadera fiesta de recepción en la explanada, en cuya esquina se levanta una escultura del difunto papa Juan Pablo II, muy querido por los mexicanos y también ferviente devoto de la Virgen de Guadalupe.

La euforia también estalló dentro de la Basílica poco antes de que ingresara el papa. "¡Francisco, hermano, ya eres mexicano!", corearon. Algunos feligreses señalaron que soñaban con ver al primer papa latinoamericano saludando personalmente a su santa patrona.

"Ojalá que sus súplicas ante nuestra madre sean para bien de nuestro país ante tantos problemas", dijo Maria Ramírez, una jubilada de 72 años del estado central de Puebla y quien levantaba una bandera blanca y amarilla del Vaticano con las imágenes del papa y la virgen de Guadalupe. "Él quiere darnos fortaleza y esperanzas a través de nuestra virgen".

La Iglesia y la Virgen de Guadalupe

Para la Iglesia católica, la basílica de Guadalupe, en Ciudad de México, es el gran símbolo de la evangelización de América. Entre el 9 y el 12 de diciembre de 1531, diez años después de la conquista del imperio Azteca por los españoles, la Virgen de Guadalupe se apareció en cuatro ocasiones al indio Juan Diego, en el Cerro del Tepeyac, en el norte de la capital mexicana, para solicitarle que en ese lugar se le erigiera un templo.

El encuentro del papa Francisco con la Virgen de Guadalupe

El papa Francisco celebró una misa en la Basílica de Guadalupe. (Foto: AFP)

Entonces comenzó el culto de la Virgen Morena en una ermita construida en lo alto del cerro del Tepeyac, que fue ampliada hacia el año 1557 hasta que el gran número de asistentes llevó a construir la primera Basílica en 1695.

Desde 1644 los papas tienen gestos de veneración a la Virgen de Guadalupe comenzando con el papa Urbano VIII, quien concedió la indulgencia plenaria a los que visitaran el Santuario durante la fiesta del 12 de diciembre.

La fama de la Guadalupana iba creciendo hasta que en 1754 Benedicto XIV, mediante el documento "Breve Non est equidem", proclamó la fiesta del día 12 de diciembre como patrona de México.

Fueron varios pontífices los que citaron a la patrona de México en sus discursos y en 1900 llega la primera la solicitud del Concilio Plenario Latinoamericano celebrado en 1900 de extender la fiesta de la Virgen de Guadalupe a toda América Latina.

Tuvieron que pasar diez años para que, el 24 de agosto de 1910, el papa San Pío X declarara a la Virgen de Guadalupe "celestial Patrona de la América Latina".

Después Pío XI la entendió patrona de "todas las Américas", Pío XII la llamó "Emperatriz de las Américas" y Juan XXIII, "La misionera celeste del Nuevo Mundo" y "la Madre de las Américas".

Pablo VI, el primer papa que comenzó a viajar, no llegó a visitar México, pero en 1970 envió un mensaje televisivo, vía satélite, como homenaje a la Virgen y en ocasión del 75 aniversario de la Coronación Pontificia.

________

Juan Pablo II

La relación especial del Vaticano con México y su patrona la dejó clara Juan Pablo II cuando, tan sólo un mes después de ser elegido, el 22 de diciembre anunció que su primer viaje sería para inaugurar los trabajos de la Tercera Conferencia General del Episcopado Latinoamericano (CELAM), que se llevarían a cabo en el Seminario de la Archidiócesis de Puebla de los Ángeles.

El encuentro del papa Francisco con la Virgen de Guadalupe

Papa Juan Pablo II. (Foto: Reuters)

Juan Pablo II solía decir para demostrar su veneración por la "Morenita" que la Virgen se encuentra en todos lados, pero "vive en México". Y, el 1 de febrero de 1979, el papa mantuvo un encuentro en la explanada de la Basílica de Guadalupe con los universitarios católicos.

Durante la homilía, Karol Wojtyla expresó "gozo" por poder entrar "en este Santuario del Pueblo de México y de toda América Latina, en la que desde hace tantos siglos se ha manifestado tu maternidad".

En otro de sus viajes al país, en 1990, Juan Pablo II beatificó en la basílica a cinco mexicanos, entre ellos a Juan Diego Cuauhtlatoatzin, el vidente de la Virgen.

En 1999, el papa polaco regresó a México y en su homilía durante la misa en la Basílica de Guadalupe declaró la fecha del 12 de diciembre con el rango litúrgico de Fiesta para todo el continente de las Américas.

"Desde el cerro del Tepeyac donde se le apareció en 1531 al indio náhuatl Juan Diego, hasta Alaska y la Tierra del Fuego, el 12 de diciembre será el día de la Virgen de Guadalupe", declaró Juan Pablo II en aquella ocasión.

El último viaje de Juan Pablo II a México en 2002 tuvo como objetivo principal la canonización del beato Juan Diego, el primer santo indígena de Latinoamérica. Sólo Benedicto XVI en su viaje a México no visitó la basílica de Guadalupe por sus problemas con la altura y se decidió no hacer etapa en Ciudad de México.

Para Jorge Bergoglio la devoción por la Guadalupana es algo "inexplicable" que "viene de Dios" pues "hasta los ateos mexicanos dicen que son guadalupanos".

Será su tercera vez en Guadalupe, ya que en 1970 estuvo durante una reunión de jesuitas y la segunda vez cuando Juan Pablo II firmó y entregó la Exhortación postsinodal "Ecclesia in America".

"Esta vez quiero quedarme un ratito a rezar ante la Virgen ¿me dejaréis?", les preguntó a los mexicanos antes de partir de Roma. Hoy su deseo de "guadalupano" se cumplirá.