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¿No te dejan dormir las preocupaciones?

Dormir de más el fin de semana engorda (Foto referencial)

El insomnio basado en la ansiedad se genera durante un período agudo de estrés prolongado / Foto: El nuevo día

Qué hacer si la ansiedad te provoca insomnio

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El estar ansioso puede ocasionarte innumerables síntomas. Entre ellos, puedes perder la capacidad de conciliar el sueño y mantenerte en vela analizando tus preocupaciones.

El insomnio basado en la ansiedad, según el portal de salud About Health, se genera durante un período agudo de estrés prolongado. Si la preocupación te mantiene despierto en la noche, se puede determinar cuál es el problema, qué lo produjo, qué factores estresantes mantienen la mente ocupada y si tu preocupación es excesiva comparada con el problema real.

¿Qué puede hacer al respecto?

1. Manten un “diario de sueños”. Crea una bitácora en la que puedas monitorear aspectos sobre tus momentos de descanso (cuán frecuente son, por cuánto tiempo, cuántas veces te despiertas en medio de una siesta, si tomaste pastillas para lograr dormir, ect.). Lo que recopiles podría reflejar algunos cambios significativos que no habías notado antes. Por ejemplo, si encuentras que te desvelaste en días en los que te ejercitaste en la tarde, podrías alternar y hacer ejercicios en la mañana.

2. Evalúa tu entorno al dormir. ¿Tienes sábanas frescas? ¿Cuán cómoda es tu cama? ¿Cómo está la temperatura de tu cuarto? Haz los ajustes necesarios para que tu mente se sienta relajada a la hora de descansar. Mirar el reloj antes de dormir podría estar influenciando tu subconsciente indicándole que te quedan pocas horas de dormir si eres de los que despierta repentinamente en la noche.

3. Crea una rutina antes de cerrar los ojos. A veces crear una rutina que baje la intensidad de energía en el cuerpo, como leer un poco, escuchar música ambiental o ducharse, puede ayudar a desprenderte de aspectos del día a día que te estimulan.

4. Practica ejercicios de relajación. Aunque no duermas toda la noche, puedes descansar y recobrar fuerza. Si se te hace difícil mantenerte dormido porque estás ansioso por algo que pasará cuando despiertes, cálmate respirando profundo, estirándote o meditando.