• Caracas (Venezuela)

GDA

Al instante

Un circuito en bicicleta en Austria para románticos

Se puede recorrer sin mucho esfuerzo ya que buena parte del camino no presenta dificultades / Foto www.biketours.com

Se puede recorrer sin mucho esfuerzo ya que buena parte del camino no presenta dificultades / Foto www.biketours.com

El recorrido se puede hacer mediante agencias que organizan todo o de manera independiente, saliendo desde el centro mismo de Salzburgo, la ciudad de Mozart 

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Entre Salzburgo y Bad Ischl, sobre uno de los tramos de la muy famosa y fotogénica Ruta Romántica austríaca, está la región de los Diez Lagos, que se recorre gracias a un circuito especial para bicicletas. Cada uno a su ritmo, es posible descubrir esta Austria idílica, al pie de las cumbres alpinas, pedaleando sin mucho esfuerzo ya que buena parte del camino no presenta dificultades.

Como transcurre en los valles y al borde de los lagos es relativamente llano, por lo menos más de lo que se podría imaginar considerando el relieve montañoso de Austria. El recorrido se puede hacer mediante agencias que organizan todo o de manera independiente, saliendo desde el centro mismo de Salzburgo, la ciudad de Mozart y de María, la novicia rebelde.

La Ruta Romántica por su parte también se puede transitar en bicicleta, pero es un viaje de más largo aliento: 400 kilómetros en total hasta Viena por todo el norte de Austria. La región de los lagos incursiona en el Salzkammergut, en torno de la ciudad de Bad Ischl, que ya era un centro turístico renombrado en tiempos del Imperio. Francisco José tenía allí una villa donde pasaba los veranos en un marco cuya belleza no le impidió firmar -en ese preciso lugar- la declaración de guerra a Serbia, detonante de la Primera Guerra Mundial.

Ahora los tiempos son más pacíficos y el circuito de los lagos es una excelente opción para quienes visiten las minas de Halstatt (las más antiguas del mundo), la cueva de hielo del Dachstein, las tumbas de Franz Lehar y Oscar Strauss en Bad Ischl y los campos de durazneros en flor durante la primavera.