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La anatomía del cerebro zombie

Zombies de The Walking Dead ejemplificarían un diagnóstico de CDHD-1

Zombies de The Walking Dead ejemplificarían un diagnóstico de CDHD-1

La sintomatología recurrente que suele verse en las películas: falta de coordinación, respuestas motrices incontrolables, instintos a flor de piel y fuerza sobrehumana, entre otras, han sido englobadas dentro de un síndrome hipotético

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Neurocientíficos de la Universidad de Carnegie Mellon (Pensilvania) y de la Universidad de California (San Diego) llegaron a la hipótesis, tras haber analizado varias películasdel género, que el comportamiento zombie se debía a algún daño en secciones cerebrales encargadas de la coordinación y del apetito.

La sintomatología recurrente que suele verse en las películas: falta de coordinación, respuestas motrices incontrolables, instintos a flor de piel (deseos por sangre) y fuerza sobrehumana, entre otras, han sido englobadas dentro de un síndrome hipotético creado por ellos al que nombraronTrastorno por Déficit de Hipoactividad Consciente (CDHD).

Los zombies aletargados, como se muetra en la serie The Walking Dead, ejemplificarían un diagnóstico de CDHD-1, mientras que los zombies más rápidos de la película World War Z (Guerra Mundial Z) corresponderían al síndrome CDHD-2.

De acuerdo con el portal Daily Mail, la falta de empatía que los zombies presentan ante la incapacidad del reconocimiento de rostros y la vinculación humana se asociaría a un daño en la circunvolución fusiforme, mientras que la falta de coordinación y la impulsividad estarían relacionadas con daño en la corteza orbitofrontal; la incapacidad para la formación de nuevos recuerdos se debería a daño en el lóbulo temporal medial; un daño en la sección frontal causaría problemas en el lenguaje, y la debilidad visual provendría de deficiencias en el lóbulo occipital; el cerebelo sería el encargado del control motor y el insomnio podría explicarse por lesiones en el hipotálamo.

Sin embargo, algunas secciones cerebrales pueden continuar su funcionamiento de forma automática sin importar que sufran afecciones; por ejemplo, las áreas sensoriales primarias del cerebro (encargadas de los sentidos: vista, olfato, gusto, tacto y audición) permanecerían intactas. De igual modo, el tálamo y el tronco cerebral funcionarían como de costumbre después de la infección.

"En conclusión, la serie de cambios cerebrales observados en el CDHD, reflejan una pérdida en las denominadas áreas de la cognición (...) y la neocorteza, y el CDHD-1 subtipo también refleja una degeneración del cerebelo", finalizan los expertos.