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Las almohadas debieran cambiarse cada dos años

Cortesía de El Mercurio / Chile / GDA

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Adiós a la almohada regalona; la idea es no descuidar su estado y evitar problemas de higiene

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¿Has pensado cuántos pensamiento guarda tu almohada? Sin duda, son muchos y pesan. 

Es que el último momento consciente antes de pasar a los brazos de Morfeo se posan en esa almohada esponjosa, con plumas, blanda o bien maciza. Hay para todos los gustos y cabezas. 

Pero, ¿cada cuánto tiempo se debería renovar esa pieza esencial para el buen dormir? Lo más común, es que la cambiemos cuando deja de ser cómoda. ¿O no? 

Sin embargo, parece que las reglas de higiene y prevención de enfermedades dicen otra cosa. Según un estudio realizado por los fabricantes de almohadas Ergoflex una persona debería reemplazarlas cada dos años. 

De acuerdo a la encuesta que ellos mismos hicieron, donde entrevistaron a 2.200 hombres y mujeres, sólo el 18% sabía sobre este particular uso. Es que lo habitual, afirmaron, es que se usen hasta pasado los 3 años y más. Algunas toda la vida.

“Pero no se puede tener una actitud tan relajada con nuestras almohadas, porque estamos arriesgando el dormir sin un nivel adecuado de apoyo en el cuello y la cabeza junto con el peligro que supone las infestaciones por los ácaros del polvo”, advirtió John MacEwan, gerente de la empresa. 

¿Sólo marketing?

Si bien la recomendación viene demasiado cerca y los intereses por vender más parecen obvios, existen investigaciones que avalarían esta propuesta. Por ejemplo, el que realizó el 2005 la Universidad de Manchester, donde estudió las alergias que provocan las almohadas, para ello tomó muestras de 10 de ellas, que tenían un uso regular entre 1 año y medio, hasta 20. 

¿Qué encontró? Varios miles de esporas de hongo por gramo de almohada. ¡Atroz! Pero, dejó sin analizar los efectos de dormir con los hongos aunque se sabe que el más común llamado “aspergillus” se asocia con exacerbaciones de asma. 

Para saber, otro estudio, efectuado por la misma entidad demostró que el uso incorrecto de una almohada puede causar rigidez en el cuello, dolor en el brazo y dolores de cabeza por la mañana. 

“Las almohadas deben apoyar la columna cervical, el cuello poco de la columna vertebral, en una posición neutral, ya que esto reduce los movimientos más extremos en el sueño, donde las más convenientes son las de contorno de espuma, látex y poliéster”, aseguraron en un artículo publicado en el periódico The Guardian.

En tanto que, en un artículo publicado en la revista internacional de investigación sobre el dolor “Journal of Pain Research” afirman que las de plumas, se asocian con el dolor de cabeza o cuello al despertar. 

Pero, también sostienen que es una elección personal de comodidad y buen dormir. La elección De todas maneras, no existiría evidencia cabal sobre cuánto tiempo duran la mayoría de almohadas. Pero sí recomendaciones.

Una es la que entrega “The Sleep to Live Institute in America” que aconseja reemplazarlas cada 6 meses, pero también se rumorea que tiene vínculos con la industria. 

Ahora, lo importante en todo caso y según los expertos, es cuidarse de los ácaros del polvo si se tiene alergia o asma, ya que se sufrirán los efectos de inhalar sus excrementos desecados mezclados con su piel muerta. 

Por lo tanto, se aconseja lavar las almohadas con regularidad con agua muy caliente y leyendo antes, las instrucciones del fabricante. Pero sobre todo, que no pasen tantos años antes de decidir hacer una renovación total de cojines, almohadas y cubrecamas. 

Mal que mal, pasamos gran parte de nuestra vida acostados y en su compañía.