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¿Qué alimentos deben comer las personas que padecen cáncer?

Cáncer de mama | Maritza Tortolero

Cáncer de mama | Maritza Tortolero

Tras 20 años de investigación, Álvaro Ronco da pautas sobre qué alimentos favorecen más a las personas con cáncer y cuáles evitar. | Tras 20 años de investigación, Álvaro Ronco da pautas sobre qué alimentos favorecen más a las personas con cáncer y cuáles evitar

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¿Debería cambiar mi alimentación? ¿Tendré que hacer más ejercicio? ¿Sería bueno que usara suplementos nutricionales? Esas son algunas de las preguntas que las personas diagnosticadas con cáncer suelen hacerse. Encontrar las respuestas puede ser difícil. Los médicos no siempre tienen formación en estos temas, por lo que los pacientes terminan consultando otras fuentes de información, con los consiguientes riesgos que eso implica.

"Todavía escuchamos de parte de pacientes que los especialistas han utilizado en el consultorio expresiones como 'no está demostrado', 'coma lo que quiera' u otras expresiones equivalentes. Si dichas frases enmascaran un desconocimiento de estos temas cuando no un menoscabo de la jerarquía científica de ellos o acaso también una actitud de prejuicio, los pacientes no tienen por qué pagar el alto costo de perderse la oportunidad de mejorar sus condiciones de vida, solamente porque los médicos tienen ascendencia sobre los pacientes", plantea el médico e investigador en epidemiología oncológica Álvaro Ronco en su libro Nutrición en el paciente oncológico: fundamentos para una optimización terapéutica.

Ronco investigó durante 20 años la epidemiología nutricional en cáncer en Uruguay. Eso, más literatura internacional, es lo que volcó en su publicación, galardonada con el Premio El País de la Academia Nacional de Medicina.

La responsabilidad global de la nutrición en el origen del cáncer es de al menos 30%. A su vez, hay decenas de estudios que muestran que los pacientes oncológicos que hacen ciertos cambios nutricionales tienden a un mejor pronóstico de su enfermedad que aquellos que siguen con el mismo esquema alimenticio previo al diagnóstico, señala Ronco. Por lo tanto, propone una "reprogramación nutricional", basada en reducir la ingesta de los alimentos que hacen crecer el riesgo y aumentar el consumo de aquellos protectores, junto a algunos nutrientes y sustancias bioactivas.

El experto propone entonces modificar los patrones nutricionales para que el organismo se acondicione mejor y permita una acción más eficaz del tratamiento sobre las células neoplásicas (anormales) y proteja a las células sanas. A continuación, algunos de los patrones sugeridos por Ronco, en este caso para los cánceres con mayor mortalidad en Uruguay para hombres y mujeres (el libro es mucho más amplio).

Cáncer de mama

En Uruguay uno de cada cuatro cánceres diagnosticados en mujeres es de mama: al año hay unos 2.000 casos nuevos y provoca la muerte de 650. Para estas pacientes las principales recomendaciones son:

-Bajo consumo de carnes rojas preparadas al calor. Las formas de cocción asada, grilladas o a la plancha no son aconsejables; sí lo son las preparaciones guisadas, acompañadas de abundancia de vegetales.

-Alto consumo de carnes blancas no preparadas al calor directo. Las aves como el pollo preparadas en forma asada o frita y con la piel no son una buena opción. Sí es recomendable el alto consumo de pescado (no frito), en particular los grasos como salmón, sardina, atún, anchoa y caballa.

-Consumo preferente de aceite de oliva. El aceite vegetal debería sustituirse por aceite de oliva extra virgen para aderezar ensaladas y preparar platos como pizzas y tortas. Si decide comer frituras (aunque deberían ser poco frecuente) también utilice este tipo de aceite.

-Alto consumo de cítricos. Las mandarinas, naranjas y su jugo son un medio de protección muy poderoso. Se debería ingerir un promedio mínimo de una a dos unidades al día. También aconseja limones, frutillas y kiwis, pero no el pomelo.

-Consumo de lácteos descremados. Sugiere la leche descremada fortificada con calcio y vitamina D, y también el yogur descremado. Entre los quesos, recomienda el semiduro y otros amarillos grasosos (como Colonia o Gruyere) y restringir la crema de leche, el chantilly, los helados de crema y la leche chocolatada.

-Bajo consumo de alimentos con alto índice glicémico. El pan y otros derivados del trigo, pasteles, dulces y mermeladas deben ser poco consumidos. Los alimentos integrales son más recomendables y deberían combinarse con otros con alto tenor de proteínas como lácteos y carnes.

-Incluir alimentos derivados de la soja. Hay para todos los gustos: porotos, harina, brotes y hamburguesas.

-Consumo frecuente de tomates y de crucíferas. Estás últimas incluyen brócoli, repollo, coliflor, coles, berro y acelga.

-Suplemento de grasas omega 3. Es aconsejable por su acción antioxidante, estímulo al sistema inmune, prevenir el cáncer y optimizar los tratamientos, entre otros.

-Suplemento con vitamina D. Tiene capacidad antitumoral para el cáncer de mama, de colon y probablemente de próstata. Puede encontrase en los pescados grasos y al tomar sol; de todos modos aconsejan ingerirla por vía oral.

-Conseguir un adecuado nivel de adiposidad. La relación masa-músculo no debería ser mayor a 1,5 (una vez y media). Lo ideal es una paridad entre ambos.

Cáncer de pulmón

Si bien el cáncer de próstata es el que tiene mayor incidencia en hombres en Uruguay, el de pulmón es el que produce más número de fallecimientos. Algunos de los lineamientos nutricionales sugeridos son:

- No consumir alcohol. Tomar alcohol es desaconsejable; la cerveza es la bebida con más riesgo.

-Suspender el mate. Es recomendable que el paciente con este tipo de cáncer no mantenga este hábito. El té verde, en cambio sí es aconsejable, y en lo posible debería sustituir al té negro.

-Muy bajo consumo de carnes rojas. El consumo de carne como se la prepara habitualmente puede aumentar el riesgo de cáncer de pulmón. En estos pacientes la ingesta no debería ser mayor a una vez por semana.

-Consumo de lácteos descremados y fermentados. La leche debería tomarse como máximo dos veces al mes, en particular si es entera; es mucho más conveniente la descremada. Los lácteos fermentados como yogures y probióticos son las mejores opciones. Para ellos no plantea restricciones. En cuanto a quesos, lo más recomendables son ricotas o requesón descremado.

- Consumir cereales. Es necesario incorporar alimentos de grano entero (como harina integral) para obtener un máximo de nutrientes y no solo calorías vacías como cuando se ingiere harina blanca. Por eso, aconseja incluir germen de trigo, salvado de trigo y de avena, y también la harina integral.

-Pocas grasas. El paciente debería tener un consumo de huevos menor a uno por día. Además, reducir carnes rojas, frituras, lácteos y postres.

-Muchos vegetales. Las verduras crudas deben superar ampliamente las tres porciones por semana.

-Consuma frutas. Un promedio de una o más por día es lo óptimo. Sirven todas, las de estación y las cítricas.

-Suplementos con vitaminas. Además de los cítricos, los suplementos con vitamina C pueden serles útiles al paciente. Algunos estudios señalan la conveniencia de ingerir vitamina D.