• Caracas (Venezuela)

GDA

Al instante

Los alienígenas del Antiguo Egipto a cargo de Ridley Scott

Ridley Scott, director de películas como “Alien” y “La caída del halcón negro” | AFP / AP / EFE

Ridley Scott, director de películas como “Alien” y “La caída del halcón negro” | AFP / AP / EFE

El reconocido realizador y creador de Alien, el 8° pasajero dirigirá el piloto de la teleserie Pharaoh

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Si hay algo que no puede decirse de Sir Ridley Scott es que no se trata de un hombre ocupado. Siempre está haciendo seis o siete cosas al mismo tiempo, y eso es tan cierto hoy como el martes pasado o la semana que viene.

El inmediato proyecto del director de Alien, el octavo pasajero, Blade Runner y Gladiador es Pharaoh ("Faraón"), una serie producida por Universal y HBO que está siendo escrita por David Schulner, el creador Do No Harm. Schulner fue contratado en 2010 para crear y desarrollar nuevos proyectos para Universal, y Pharaoh es su creación junto a Giannina Facio y Colet Abedi, que serán productores ejecutivos con Scott (a través de su empresa Scott Free) y David Zucker. Scott también dirigirá, por lo menos el piloto.

Aunque no se han adelantado muchos detalles sobre el argumento, se sabe que tiene que ver con el presunto vínculo de la antigua civilización egipcia con entidades extraterrestres. Hay quien se ha enojado porque HBO, que suele apoyar productos de calidad con cierta agenda liberal y "políticamente correcta", aparezca avalando una serie fantástica cuyo punto de partida parece derivar de los fraudes pseudohistóricos de Erich von Daniken (Recuerdos del futuro y sus penosas secuelas) o de las tonterías tipo Archivos extraterrestres que History Channel se empeña en vender desde que se convirtió en el Canal de los Idiotas.

Ficciones

A esos objetores habría que señalarles empero que si von Daniken o el ex-History Channel intentan hacer pasar por cierta su mercadería adulterada, Pharaoh no oculta que es una fantasía, como lo son Game of Thrones, True Blood o las adaptaciones de las novelas de Stephen King, y que por lo tanto no hay motivos para enojarse. Se puede disfrutar de una película de Drácula sin creer necesariamente que los vampiros son reales.

Por supuesto, la "historia alternativa" que propone que la fundación y el ascenso del Imperio Egipcio fue obra de los alienígenas no tiene el menor asidero en la realidad, pero puede dar lugar a buena ciencia ficción (de hecho, fue el tema de un cuento de Arthur Clarke en los años cincuenta, antes de que El retorno de los brujos y von Daniken empezaran a vender pseudociencia y pseudohistoria, solo que en el caso del escritor inglés no se trataba de Egipto sino de Babilonia). Incidentalmente, tampoco es original en el cine y la televisión: la idea estaba en el primer Stargate de Roland Emmerich, que disparó toda clase de series, secuelas y "spin offs".

No es difícil entender, de todos modos, por qué Scott se interesó en el tema. Tiene que ver con una de sus reiteradas preocupaciones como creador cinematográfico: el misterio de los orígenes, la relación de los humanos con entidades superiores a las que, por falta de mejor nombre, llamamos dioses.

De hecho, la idea de que la Humanidad fue creada por seres llegados de otro mundo (aunque no exactamente dioses: también se trataba de seres creados) estuvo ya en Prometeo, y en la última escena de esa película que dejó muchas preguntas sin responder, su protagonista Noomi Rapace emprendía un viaje para enfrentar justamente a sus creadores. Para 2016 se anuncia el estreno de Prometeo 2, de cuyo argumento no se sabe mucho pero en la que reaparecerán Rapace y Michael Fassbender. Scott asoma en los créditos como productor, pero no es claro que también dirija el film.

Pero no es necesario viajar al espacio para hallar relaciones entre el Antiguo Egipto y cierta entidad sobrenatural en el cine de Scott. El director tiene actualmente en postproducción (el estreno se produciría hacia fin de año) Exodus: Gods and Kings, una historia de Moisés y la liberación de los israelitas del yugo egipcio protagonizada por Christian Bale. El elenco incluye a otros famosos (Sigourney Weaver, Ben Kingsley, John Turturro), y el film está siendo anunciado como "la mayor épica religiosa de todos los tiempos". Los cristianos más conservadores tienen derecho empero a razonables prevenciones, sobre todo después de lo que Darren Aronofsky hizo con la Biblia en Noé (incidentalmente, Aronofsky quería a Christian Bale para el papel de Noé, pero Scott se le adelantó ofreciéndole el de Moisés).

En declaraciones a la revista Esquire, Ridley Scott ha calificado a la religión como "la mayor fuente del Mal", explicando que "cada uno ataca al otro en el nombre de su dios personal. La ironía es, por definición, que probablemente ambos adoran al mismo dios". No deja de despertar cierta curiosidad el hecho de que alguien que piensa así haya querido contar el Éxodo, pero conviene recordar que Scott se las arregló para no mencionar al cristianismo en Gladiador, aunque la acción arrancaba en uno de los períodos de mayor persecución anticristiana del Imperio Romano (el gobierno de Marco Aurelio).

Activo

Esa postura religiosa (o, si se quiere, antirreligiosa, al menos en lo que tiene que ver con el culto organizado) puede explicar que Scott haya realizado, luego de Prometeo y antes de El abogado del crimen, el piloto de una serie televisiva llamada The Vatican, interpretada por Kyle Chandler, Anna Friel y Bruno Ganz, y dedicada justamente a explorar algunos escándalos vaticanos. El programa murió antes de nacer: no tuvo buena recepción en sus exhibiciones de prueba, y la cadena Showtime lo archivó.

La moda egipcia

El Antiguo Egipto parece estar de moda en la televisión norteamericana. Al mismo tiempo que Ridley Scott se dispone a emprender Pharaoh, Fox prepara una serie de acción y aventuras ambientada en la misma época y titulada Hyeroglyph ("Jeroglífico"), que cuenta la historia de un ladrón que es liberado de prisión y forzado a ponerse al servicio del faraón de turno, cuyo poder es obviamente codiciado por algunos candidatos a reemplazarlo en el trono. Actúan Adam Leadbeater, Erick Avari, Max Brown y otros.

Una saga en televisión sobre la muerte de gente famosa

Aunque Ridley Scott puede a veces equivocarse gruesamente (y es posible que nunca vuelva a hacer algo tan bueno como Blade Runner), hay que reconocer que su empresa Scott Free sigue muy activa tras la trágica muerte de su hermano y socio Tony.

Scott Free ha estado detrás de mucha televisión de calidad, incluyendo series como Los pilares de la tierra y The Good Wife. Pero también de proyectos que han podido suscitar más reparos.

La empresa ha sido la responsable de llevar a la pantalla chica dos "documentales reconstruidos" inspirados en la serie de libros Killing... del periodista Bill O`Reilly. El ciclo empezó decentemente con Killing Lincoln, que no estaba mal, y prosiguió con un deleznable Killing Kennedy que fue un insulto a la inteligencia. Lo que sigue es Killing Jesus. Habrá que ver qué sale de la suma (o la resta) de Scott y el católico O`Reilly.

Dos precedentes de Scott

Prometeo (2012)

Se la presentó como una semiprecuela de Alien, el octavo pasajero, y en cierta forma lo era. Pero fue también el punto de partida de una nueva mitología que el propio Scott o un equipo de colaboradores se disponen a desarrollar en el futuro. La idea central es que los humanos fueron creados por seres extraterrestres. En la última escena, Noomi Rapace se disponía a viajar para intentar aclarar el misterio.

Exodus: Gods and Kings (2014)

Si Cruzada de Ridley Scott pudo ser entendida como una "remake" o más bien una precuela de Las cruzadas de Cecil B. DeMille (terminaba con Ricardo Corazón de León viajando a Palestina, que era donde "Las cruzadas" empezaba), esta vez puede pensarse en "Los diez mandamientos" o "El príncipe de Egipto" en versión agnóstica. Hay que esperarla con interés, aunque va a costar aceptar a Christian Bale como Moisés.