• Caracas (Venezuela)

GDA

Al instante

Sylvester Stallone podría ganar un Oscar por primera vez

Sylvester Stallone y Michael B. Jordan en escena. | Foto: Warner Bros Pictures

Sylvester Stallone y Michael B. Jordan en la película Creed | Foto: Warner Bros Pictures

Al borde de los 70 años, el actor tendrá un encuentro con la historia esta noche en Los Ángeles

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Cuarenta años después del estreno de Rocky, su protagonista, Sylvester Stallone, podría hoy ver coronada su maratónica carrera en el cine cuando la Academia revele el nombre del ganador del Oscar a Mejor Actor de Reparto.

Paradójicamente, el denominado 'Semental italiano' (viejo, arrugado pero con la misma mística de sus inicios) tuvo que referir líneas que él no escribió. Creed es la primera película de la saga de Rocky Balboa que no fue escrita por Stallone, sino por Ryan Coogler.

Creed es la historia del hijo negado de Apolo Creed que, muchos años después de la muerte de su padre, intenta cumplir su sueño y convertirse en un verdadero campeón. Como ocurriera en la primera película de la saga, el desconocido Adonis (Michael B. Jordan) se enfrentará al mejor boxeador del momento, Ricky Conlan (Tony Bellew).

Rehusándose al inicio, el personaje interpretado por Sylvester Stallone finalmente acepta entrenar al atrevido muchacho que dejó su vida acomodada para seguir sus sueños. El entrenamiento combina de forma audaz el sudor, el esfuerzo y las ganas con los sentimientos. Un chico sin padre es víctima de la inseguridad y un entrenador sin familia también.

En Creed 'Rocky' tiene por delante no solo la tarea de hacer a un campeón de la nada, sino también de luchar su propia batalla: esta vez contra el cáncer, enfermedad que intenta ocultar al inicio. Adonis se entera y amenaza con dejar todo si su entrenador no se somete al tratamiento de quimioterapia.

El aspirante al Oscar Sylvester Stallone simboliza al hombre por el que nadie apostó pero que a punta de esfuerzo terminó haciéndose de títulos, cinturones y gloria. Su personaje más brillante pasó de pobre a millonario, de feliz a triste y de un don nadie al hombre más querido de Filadelfia en poco tiempo.

Muchos esperan que la Academia reconozca hoy a un artista consecuente, preocupado por remarcar sus valores en medio de una sociedad no caracterizada por la consecuencia.