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Steven Soderbergh y Clive Owen unen fuerzas en TV

Owen considera que <i>The Knick</i> no es un retroceso porque hoy la calidad se encuentra en la televisión | Foto Cortesía

Owen considera que The Knick no es un retroceso porque hoy la calidad se encuentra en la televisión | Foto Cortesía

El director de La gran estafa, que había renunciado al cine, se reencontró con la vida artística en la serie de televisión ambientada en 1900. Y lo hace de la mano del actor británico que interpreta a un oscuro y genial médico

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Steven Soderbergh sabe e intuye que la pregunta puede venir. El director que se anotó como el más joven en ganar la Palma de Oro en Cannes por su filme Sexo, mentiras y videos, que coqueteó exitosamente con el cine comercial en su trilogía de La gran estafa, con estrellas como Brad Pitt o George Clooney, había dicho que no iba a hacer más cine. Que se acabó. Que no más películas en su vida.

Pero aquí está, en Los Ángeles, en los lujosos pasillos del hotel Beverly Hilton, presentando su nuevo producto audiovisual: The Knick, una serie que parece una película dividida en 10 episodios y con la que el director confirma su nueva vida en la televisión paga.

The Knick, show creado por Jack Amiel y Michael Begler, es la historia de un hospital de 1900 en Brooklyn. El ojo de Soderbergh, como es parte de su oficio y talento, muestra un corte transversal de este microcosmos de ambiente victoriano cuyo eje central es el médico John W. Thackery, interpretado por el actor inglés Clive Owen (Hijos del hombre). Se trata de un facultativo brillante, que ama la experimentación y llevar las barreras más allá de lo conocido en el ficticio Knickerbocker Hospital.

Soderbergh, en su consistente cuerpo de trabajo, ha movido los límites de la industria de Hollywood al mezclar experimentación y cine comercial con títulos recientes como el drama de fin del mundo Contagio (2012) o el injustamente subvalorado thriller con una mujer dura de matar, Gina Carano, en Haywire (2011). Ahora, The Knick es su segundo tiempo en la pantalla chica (en 2003 hizo la serie K Street) y repite con HBO. Su anterior trabajo, Behind the candelabra (2013), la biografía del showman Liberace encarnado por Michael Douglas, no logró acuerdo para su exhibición en los cines de Estados Unidos y solo se pudo ver por las pantallas de ese canal por suscripción.

El trasplante a la pantalla chica por parte de Steven Soderbergh no ha resultando para nada doloroso, a pesar de la abundante sangre y cirugías brutales que se pueden ver en esta primera serie del director de Erin Brockovich.

"Es verdad, hay un montón de sangre en todas las operaciones", dice entre risas el actor inglés Clive Owen, el protagonista y conductor de este viaje al pasado, hacia un tiempo crucial para el desarrollo de la medicina moderna.

En el cambio de época entre los siglos XIX y XX, The Knick muestra con ojo pedagógico el trabajo de los médicos por ampliar y mejorar los límites de la ciencia. pero todo rodeado por la precariedad de aquellos años, sin electricidad, sin anestesia como la conocemos hoy y, sobre todo, sin antibióticos ni tratamientos contra el dolor ni seguimiento postoperatorio.

"Para la recreación de las operaciones no había fotos de la época, pero sí había textos médicos que sirvieron para que nos metiéramos en este mundo", agrega Owen, que al comienzo del primer episodio abandona un fumadero de opio en Nueva York, se sube a un carruaje, se inyecta cocaína –no es ilegal en 1900– y se va directo a la sala de operaciones, a practicar una cirugía nueva y revolucionaria durante un parto. Un experimento no exento de efectos especiales sangrientos.

En un hemiciclo repleto de otros colegas con trajes y bigotes victorianos, que analizan el procedimiento sin medidas contra las infecciones, el personaje de Clive Owen trata de salvar una vida a como dé lugar.

"La vida y la muerte es muy diferente hoy", advierte el actor. "Todas esas operaciones eran mostradas en teatros y alguien podía morir, pero si eso ocurría se pasaba al siguiente. Era menos dramático que hoy porque las expectativas eran más bajas. Pienso que sí resulta un poco chocante mirar para atrás y ver cómo era eso".

Muchos de los postulados médicos de The Knick, así como la construcción del protagonista John W. Thackery que hace Owen, están basados en la realidad. “Hay muchas cosas que están inspiradas en el trabajo de William Halstead, cuyos logros están en un increíble libro llamado Genius on the Edge que muestra cómo él y otros impulsaron la medicina con su trabajo en el Hospital Johns Hopkins como nunca antes se había visto. Y hay un detalle crucial: este médico real era adicto a la cocaína y también a la morfina”.

Owen asegura que optar por The Knick no se trata de un retroceso, todo lo contrario. Piensa que hoy la calidad se encuentra en la televisión y de la mano de directores como Steven Soderbergh.

Al término de las conversaciones con la prensa se confirma la noticia: está aprobada una segunda temporada, con diez episodios más de The Knick. Antes de que haya visto la luz, la salud de esta nueva producción de Soderbergh es buena. Crece sana y fuerte. Y el director que había renunciado al cine reencontró la vida artística en la televisión.


The Knick
Viernes, 7:30 pm
MAX