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Robin Williams de vuelta en una serie de TV

La comedia de Robin Williams obtuvo una audiencia de más del doble de la lograda por el programa de Michael J. Fox | Foto AP

La comedia de Robin Williams obtuvo una audiencia de más del doble de la lograda por el programa de Michael J. Fox | Foto AP

Luego de tres décadas, Robin Williams regresa a la televisión con un personaje estable. El próximo miércoles 26 comienza en el canal para abonados Fox la serie The Crazy Ones, protagonizada por Williams y Sarah Michelle Gellar

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Se trata de la más reciente creación de David E. Kelley, el creador de la legendaria Ally Mc-Beal y otras series menos conspicuas (The Practice, Boston Legal, Boston Public), quien también se desempeña como productor ejecutivo junto a Bill D`Elia, Jason Winer, Tracy Poust, Jon Kinnally, Dean Lorey, John Montgomery y Mark Teitelbaum. Williams encarna a Simon Roberts, impredecible ejecutivo de una agencia publicidad bajo cuyas órdenes trabaja su hija (Gellar, de Buffy la cazavampiros).

Se trata de dos caracteres totalmente opuestos. El padre es desordenado, excéntrico, caprichoso, y alguien ha dicho que si no fuera el jefe ya habría sido despedido. Su hija es todo lo contrario: centrada, organizada, empeñada en forjar su propio camino, y fastidiada por tener que pasarse la vida controlando a su padre, cuya brillantez, empero, no puede dejar de reconocer. En torno a esos dos personajes centrales hay otros: el apuesto y talentoso creativo Zach Cropper (James Wolk), el neurótico director de arte Andrew (Hamish Linklater), la hermosa aunque resbalosa asistente Lauren (Amanda Setton).
Arranque.

En el capítulo piloto de la serie, Sydney intenta desesperadamente no perder la cuenta de McDonald`s, y presiona a su padre para que tenga una de sus al parecer habituales ideas brillantes. En efecto, esa idea surge: el personaje de Williams propone revivir un antiguo aviso de la cadena de "fast food", se compromete a conseguir para la publicidad una cantante famosa en menos de 24 horas y con su particular ingenio, consigue a la antigua ganadora de American Idol y popular cantautora texana Kelly Clarkson. Hay empero un problema: la rubia cantante se encuentra en un momento en el que intenta dar una inflexión a su carrera, y pone como condición interpretar solamente canciones muy sensuales. Williams y Gellar deberán buscar la forma de equilibrar en un aviso sensualidad y hamburguesas.

Robin Williams ha reconocido que su regreso a la televisión respondió a estrictas razones económicas. "La idea de tener un trabajo estable es atractiva", sostiene. "Hay facturas que pagar. He reducido mi nivel de vida para bien. Tuve que vender mi rancho en Napa. Ya no puedo permitírmelo".

Como lo recordara el título de una película de los hermanos Coen, el amor cuesta caro, y divorciarse es más caro todavía. Gran parte de las ganancias de Williams se han evaporado luego de los divorcios de Valerie Verlardi en 1988, y de Marcia Garces en 2008 (actualmente está casado desde 2011 con la diseñadora gráfica Susan Schneider. "Bueno, no todo", admite Williams, pero sí bastante. "Perdí lo suficiente. Solía bromear con que se iban a llevar todo el dinero, pero lo cambiaron por la pensión alimenticia. El corazón se rasga a través de tu cartera".

Según Williams, tenía ante sí dos opciones: dedicarse a los monólogos en vivo, o hacer pequeñas películas independientes trabajando por lo mínimo que estipula el sindicato de actores", explica. "Las películas están bien, pero muchísimas veces no tienen ni siquiera distribución", añade.

En los últimos años, Williams ha interpretado papeles episódicos en cine, y realizó también algunas apariciones esporádicas en televisión (por ejemplo, en 2008, como estrella invitada en La ley y el orden - Unidad de Víctimas especiales, con un gélido papel de psicópata), pero su Simon Roberts en The Crazy Ones es su primer papel estable en la pantalla chica desde Mork y Mindy.

Pero a Williams no lo atrajo solamente el salario que podría percibir por su labor en la nueva teleserie. También le interesaba la historia, y en particular la relación de un padre y una hija que se cuenta en la ficción. Agrega que para ello importó el aporte de Sarah Michelle Gellar, quien encarna a la hija: "Es una mujer dulce y cualquier idea de una relación padre-hija, desde que yo tuve a mi hija (Zelda, hoy de 24 años, con su segunda esposa), ya la he investigado".

Una de las deliberadas opciones del productor y libretista Kelley al iniciar el proyecto fue buscar un equilibrio entre el respeto al guión y un considerable margen de improvisación concedido a los intérpretes. Según algunos que han visto el programa en los Estados Unidos, ello proporciona a la serie una considerable frescura. El actor James Volk, que encarna al creativo Zach Cropper y que fuera el misterioso Bob Benson en la sexta temporada de Mad Men, afirma de todos modos que en el programa tienen "escritores increíbles y siempre hacemos algunas tomas fieles al guión, pero también improvisamos bastante. Al terminar las tomas rigurosas, hacemos unas para nosotros mismos. En estas nos damos el lujo de jugar un poco más y terminan siendo muy naturales. El producto final es una combinación de ambas cosas. Para nosotros, como actores, esto es un regalo. Especialmente cuando lo podemos hacer con un maestro como Robin Williams".
Impacto.

En su noche de estreno en Estados Unidos, el pasado mes de febrero, la serie obtuvo una audiencia de 15,5 millones de espectadores, convirtiéndose en el más popular de todos los programas debutantes. El actor Volk tiene su propia interpretación acerca de los motivos de ese éxito: "Creo que una de las principales razones por las cuales nuestro programa ha logrado conectar con el público es Robin Williams, que está en la televisión por primera vez en 30 años. Pero, sobre todo, como elenco nos divertimos tanto haciendo el programa juntos, que eso se traspasa a la pantalla. Tenemos muy buena química".

Volk reconoce que The Crazy Ones constituye otro escalón en lo que implica para él una buena racha, luego de su éxito en Mad Men. "Definitivamente, 2013 fue un año espectacular y estoy muy agradecido por ello. Pude hacer tanto comedia como drama, que es el sueño de un actor hecho realidad", dice. Y todo indica que 2014, razona, va a ser otro buen año, con la considerable ayuda de Robin Williams.
Aquel alienígena de la pantalla chica

Hubo un tiempo en que Ro-bin Williams fue joven, fresco y hasta divertido. Toda una generación aprendió a quererlo en la serie Mork & Mindy, donde interpretaba a un pintoresco extraterrestre con el cual una habitante de nuestro planeta (Pam Dawber) mantenía un prolongado encuentro del tercer tipo. Nació en Chicago, Illinois, en 1951, hijo único de un ejecutivo de la industria del automóvil. En 1967 la familia de Williams se trasladó a California, y en el colegio en el que Robin continuó sus estudios se despertó su interés por el teatro. Pronto abandonó los estudios de política, con la intención de iniciar una carrera de actor.

Terminó ingresando en la prestigiosa academia de interpretación Juilliard en Nueva York, y tres años después regresó a California y se instaló en San Francisco, buscando su oportunidad para actuar en comedias teatrales. En 1976 tuvo una prueba y fue contratado, lo que marcó el inicio de su carrera.

Dos años después comenzó en Mork & Mindy, serie que se extendió hasta 1982 y que pudo haber seguido más tiempo si Williams no hubiera temido quedar encasillado en el papel para siempre. Ya había hecho algún papel secundario en cine, pero su primer protagónico para la gran pantalla fue Popeye (1980) de Robert Altman, que no fue el éxito que se esperaba. Para la carrera de Williams fue empero un verdadero disparador.