• Caracas (Venezuela)

GDA

Al instante

Ramos a Maduro: "Alguien le tiene que decir la verdad alguna vez"

Henry Ramos Allup, presidente de la Asamblea Nacional | Captura de Pantalla

Henry Ramos Allup, presidente de la Asamblea Nacional | Captura de Pantalla

Mandatario pidió 'unión nacional' ante crisis. Presidente de Asamblea intervino entre abucheos

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

La rendición de cuentas del presidente Nicolás Maduro ante el parlamento venezolano habría sido otro capítulo más del monólogo revolucionario de no haber sido por la intervención del nuevo presidente de la Asamblea Nacional, Henry Ramos Allup, quien cerró la sesión con un breve discurso y varios lances de franqueza que desataron las pasiones de oficialistas y opositores. Se cumplió así la expectativa de un careo entre poderes que desde hace 17 años no se veía en Venezuela, y menos en cadena nacional.

“Presidente, alguien le tiene que decir la verdad alguna vez”, dijo Ramos Allup, quien además de defender su decisión de retirar del parlamento todos los retratos del fallecido presidente Hugo Chávez y el nuevo retrato oficial de Simón Bolívar –elaborado tras la exhumación de su cadáver, a la que calificó de profanación- también reclamó ante el Alto Mando Militar la parcialidad política a favor del gobierno que se ha impuesto en los cuarteles venezolanos.

 

Ramos enfatizó ante el presidente Maduro y el chavismo que la recién renovada Asamblea Nacional es ahora un “poder autónomo”, cuya legitimidad de origen reside en el voto de los ciudadanos al igual que el Presidente de la República y que no cejará esfuerzos en llevar a cabo las labores de control y legislación que le demanda la Constitución. (Lea: Maduro mantendrá cerrada la frontera con Colombia)

A los abucheos y gritos de los diputados del chavismo Ramos pidió calma y paciencia –“tápense los oídos o váyanse pero yo voy a decir lo que tengo que decir”-, especialmente cuando afirmó que el modelo económico adelantado por la revolución bolivariana ha llevado al país a la ruina que es hoy y del cual responsabilizó en primer lugar al presidente Chávez.

Adelantó en ello que el decreto de emergencia económica nacional promulgado en horas de la mañana en Gaceta Oficial Extraordinaria,será estudiado por el parlamento “con mucha atención y la mejor disposición” aunque de antemano advirtió al presidente Maduro que el modelo debe cambiar: “Las consecuencias económicas son cada día peores porque el modelo se ha equivocado”, precisó.

La evidente molestia de la bancada oficialista era calmada con gestos del presidente Maduro, que escuchó con atención al rival y tuvo gestos de cordialidad con él y con otros diputados de la mayoría opositora. (Lea también: Las frases que marcaron primer encuentro de Maduro con nueva Asamblea)

Ramos le tomó la palabra al presidente Maduro sobre la necesidad de entablar un diálogo nacional “sin necesidad de que cada quien abandone su ideología” pero advirtió que debía ser propositivo en soluciones y práctico en decisiones.

Frontera seguirá cerrada

A pesar del estricto discurso de Ramos, el presidente Maduro se mantuvo aplomado. También durante su alocución de tres horas en la que anunció que la frontera con Colombia seguirá cerrada “hasta que se restituya la paz de la República” y aseguró que ahora sí “llegó la hora” del aumento de la gasolina, una oferta de corrección económica que hizo también en enero del año pasado.

Solo una vez el mandatario se ofuscó al asegurar que no permitirá la promulgación de la ley que le otorgaría el título de propiedad a los beneficiarios de la Gran Misión Vivienda Venezuela, con la que el gobierno asegura que ha entregado un millón de viviendas “al pueblo”. “No voy a permitir que se aplique un modelo capitalista”, afirmó.

No pudo el presidente Maduro esquivar el hecho de que la situación económica del país es “catastrófica” –como la calificó- pero recordó que el gobierno revolucionario identifica a los empresarios venezolanos, “la derecha” y a factores externos como los responsables de la supuesta “guerra económica” causante de la crisis. Entre ellos mencionó que desde Colombia a Venezuela llegan “más de mil demonios” que conformarían una “tenaza” con la que se buscaría la desestabilización de su gobierno. (Además: Inflación de Venezuela fue de 108 % a septiembre de 2015)

Prolífico en señalar culpables, todavía fue escaso en proponer soluciones pero señaló que la semana que viene el nuevo Vicepresidente Ejecutivo explicará ante la Asamblea las decisiones y caminos que piensa tomar su gobierno en el marco del decreto de emergencia.

Vale decir que este decreto establece un marco jurídico sobre el que el Presidente de la República tendría gran poder de decisión sobre temas de mucha sensibilidad. Desde la intervención de empresas hasta disponer de los bienes “de particulares” pasando por establecer límites a los ingresos y egresos de particulares, el documento le permitiría al Presidente “dictar cualquier medida de orden social de conformidad con los artículos 337, 338 y 339 de la Constitución Bolivariana, con la finalidad de resolver la situación extraordinaria actual”.

Semejante espectro de temas fue calificado por analistas y entendidos como un “cheque en blanco” para el mandatario y hasta como una especie de Ley Habilitante pues quedaría disminuida la capacidad de la nueva Asamblea Nacional de controlar las decisiones económicas del Poder Ejecutivo.

VALENTINA LARES MARTIZ
Corresponsal de EL TIEMPO