• Caracas (Venezuela)

GDA

Al instante

Portero estadounidense padece de un raro transtorno desde niño

Tim Howard | AFP

Tim Howard | AFP

Tim Howard convive con el síndrome de Tourette desde los 9 años

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Para muchos este se está convirtiendo en el Mundial de los arqueros. Uno de ellos es Tim Howard, el guardameta estadounidense que realizó una gran actuación frente a Bélgica con 16 atajadas. Pese a no clasificar a cuartos, terminó siendo figura. “Creo que cuando tienes un gran torneo, es importante gestionar las emociones”, dijo Howard después del partido.

Siempre ha sido así para el portero. Convivió pensando en la gestión de sus emociones. Howard padece desde niño el síndrome de Tourette. No importa el partido, ni el rival; sus tics y síntomas se intensifican. “Nunca he contado cuántos tics tengo en un juego. Sucede todo el tiempo, sin ninguna advertencia, y aumenta cuando más cerca esté de un partido”, dijo en una entrevista de 2013 con Spiegel Online.

Cuando un jugador adversario se acerca y se prepara para rematar, tal como pasó contra Bélgica, sus músculos milagrosamente se calman. “No tengo idea de cómo lo hago. Ni siquiera mis doctores lo pueden explicar. Probablemente en ese momento mi concentración en el juego es más fuerte que el síndrome de Tourette”, afirmó a la publicación alemana.

El síndorme de Tourette es un trastorno neuropsiquiátrico caracterizado por múltiples tics físicos o vocales, se puede manifestar en una persona maldiciendo sin control. Pero solo el 10 por ciento de los pacientes de este síndrome presentan este síntoma, y Howard no es uno de ellos. “Nunca he dicho una mala palabra”, resalta.

Howard padece este síndrome desde los 9 años. Situaciones desconocidas lo hicieron ansioso y empezó a desarrollar comportamientos obsesivo-compulsivos. “Él tenía que seguir un patrón, una rutina. Se ponía la ropa de la misma manera todos los días”, dice su madre Esther Howard.

Sus tics vinieron en oleadas, precisamente entre los 9 y 15 años. Mientras Tim averiguaba cómo un tic trabajó sobre su cuerpo, a los seis meses o un año, un nuevo tic aparecía. Pese a esto, el portero siempre tuvo una salida: el fútbol.

“Una de las mayores cosas que puedo hacer (para la conciencia del Tourette) es estar en el ojo público. Estoy en la televisión, ticcing y espasmos. Creo que eso es genial”, sentenció Howard.