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Pablo Alborán: No quería tener presión, por eso paré

Pablo Alborán / Twitter

Pablo Alborán / Twitter

El español confiesa que debió sacudirse de la estelaridad alcanzada con apenas 23 años, antes de encarar su recién estrenado tercer disco, que esta semana promocionó en Chile y que volverá a presentar a en vivo en marzo

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"Ya es grande, no lo sabe, y lo que no sabe tampoco es que va a ser el más grande", dijo Miguel Bosé la noche del martes 26 de febrero de 2013, sobre el escenario de la Quinta Vergara.

¿El destinatario de sus halagos? Un cantante de 23 años llamado Pablo Alborán, una de las revelaciones de esa edición del certamen, a la que llegaba cargando elogiosos y esperanzadores comentarios desde su país, donde se lo tachaba incluso de "el nuevo Alejandro Sanz".

Si la mochila ya estaba pesada para Alborán, Bosé le agregaba aún más carga en Chile. Pero el joven cantautor, ahora de 25 años, trató de tomárselo con calma. "Es un grandísimo maestro, y yo creo que lo hizo porque nos queremos mucho y ya está.

Es muy bonito ver que una persona que lleva tantísimos años en esto apoye el trabajo de un chaval que está empezando", dice el español, al recordar hoy ese momento. Pero el dato es concreto: Artistas de la talla de Bosé lo elogiaron, sus canciones sonaron en todo el mundo hispano, y su facha de galán inocente desató chillidos en todos los escenarios que pisó.

Su anonimato pasó a la historia, y Alborán, por cierto, lo resintió. Por eso, de cara a su recién estrenado tercer álbum, el cantautor tomó decisiones drásticas. "Lo normal es que la presión esté y yo no quería tenerla, por eso paré. Cuando terminé la gira el año pasado, y me vi envuelto en tantos cambios, de compañía, manager, productor, dije 'wow... tengo un disco bajo el brazo y lo quiero grabar, pero de manera muy diferente a los discos anteriores'. No sabía muy bien cómo, pero sí lo que quería transmitir", cuenta. Fue así como nació Terral, placa que ya suena gracias a sencillos como "Por fin" y "Pasos de cero", y que el español resalta por su "sonido muy honesto y muy veraz, sin trampa ni cartón.Escuchas el disco y hay carcajadas, suspiros, errores, sonidos de cuerdas, algunos golpes, que no hemos querido quitar. Y es un disco en el que ha habido mucha diversión, que hicimos como se hacían antiguamente. Parecíamos adolescentes en un garage".

El objetivo fue "que las canciones fluyeran de manera natural, porque cuando las guías demasiado es cuando empiezas a pensar en el efecto que tendrán, y ahí es cuando se comete el error. Porque yo compongo para mí, y eso no es un acto egoísta. Yo compongo por necesidad, para desahogarme, y si la gente se siente identificada con lo que estoy cantando, genial", sentencia Alborán.

El responsable de esa forma de encarar el trabajo fue en buena medida Eric Rosse, productor norteamericano que fue escogido por el propio español, pese a que entre sus trabajos no anotaba nada cercano al mundo romántico: Maroon 5, Chris Isaac y Tori Amos, habían sido algunos de sus dirigidos.

"Dije 'él me va a entender, no sé por qué, pero me va a entender'. Es muy difícil encontrar a alguien que sepa descifrar lo que funciona en ti, y por eso creo que es un gran productor, no por trabajar con quien haya trabajado. Fue muy bonito entrar en un estudio en el que no había egos, y en el que todo era la emoción, la emoción y la emoción", resume. Entre las medidas que Rosse tomó hubo una que no suena nada sorprendente, pero que el artista había rehuído en las dos placas anteriores: Que él mismo tocara los instrumentos.

"Yo le decía 'es que no soy pianista, tampoco guitarrista', y él me respondía 'pero eres tú, y cuando suenen las primeras notas quiero que la gente sepa que eres tú el que está tocando' ". Todo eso nuevo sonido que trajo consigo Terral, espera ahora llevarlo también a sus viejos temas. "En el directo, todos los discos anteriores los voy a llevar a esto, a la comodidad que tengo de cantar sin filtros, sin condicionantes. Tengo ganas de cantar 'Desencuentro' sin orquesta sinfónica, sino en un ambiente mucho más orgánico, de maderas. Hay muchas canciones que quiero ver cómo van a quedar con esta sónica".