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Matrimonio estadounidense subasta las labores del hogar

Matrimonio estadounidense subasta las labores del hogar, ¿lo harías tú? / El Mercurio/Chile/GDA

Matrimonio estadounidense subasta las labores del hogar, ¿lo harías tú? / El Mercurio/Chile/GDA

Daniel y Bethany se pagan por acostar a los niños, lavar los platos, sacar la basura y cualquier cosa que signifique una tarea doméstica. Muchos los han criticado, pero ellos defienden su sistema, asegurando que con él evitan sensaciones de injusticia, sacrificio y resentimientos

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"La pareja que se paga entre sí para acostar a los niños". Así tituló en febrero pasado la NBC un artículo en el que se cuenta la historia de Daniel Reeves y Bethany Soule, un matrimonio de Portland, Estados Unidos, que ha implementado una singular manera para resolver sus conflictos o, mejor dicho, para evitarlos: se pagan por hacer las labores del hogar.

El sistema funciona así: cuando se presenta una tarea, ambos se ponen frente a frente, con sus manos en sus espaldas. A la cuenta de tres, muestran con los dedos la cantidad que ofrecen para que el otro haga la tarea. El que ofrece menos "pierde", hace la tarea, pero gana el monto que ofertó.

El método se aplica para todo orden de cosas: acostar a los niños, llevarlos a cumpleaños, organizar un viaje familiar, lavar los platos, sacar la basura y cualquier cosa que signifique una labor doméstica.

La pareja, quien lleva siete años de matrimonio y tiene dos hijos, calcula que implementaron por primera vez el sistema en 2005, y aseguran que con él evitan sensaciones de injusticia, sacrificio y resentimientos.

"El 'yo lavé los platos la última vez' se convierte en 'yo lavé los platos la última vez y me pagaron US$40 por hacerlo'", señaló Bethany a la NBC. De esta manera, nunca ninguno se queja de que "siempre" le toca hacer algo o que el otro "nunca" hace otra cosa.

Tras hacerse pública su historia, muchas personas consideraron que más que pagarse por las labores, la pareja se soborna. Además, los criticaron por desaprovechar a sus hijos, ya que cualquier cosa relacionada con ellos es tomada como una tarea. Daniel y Bethany se defendieron argumentando que su método no es muy diferente a los sistemas de turnos que implementan otros matrimonios y que lo único distinto es que ellos le asignan un monto. Y respecto a sus niños, aseguraron que para ellos es mejor ver cómo sus padres llegan a un acuerdo monetario, en lugar de observar cómo discuten.

El sexo no se negocia

Un dato para entender un poco mejor a este matrimonio, es que ambos declaran ser unos orgullosos "nerds". Se conocieron en 2004 a través de Orkut, la red social de Google, cuando Daniel estudiaba la intersección entre videojuegos y diseño de algoritmos para su doctorado, y Bethany terminaba su tesis en ciencias computacionales.

De esta manera, ambos ven todo en números. De hecho, a febrero, sus hijos Faire y Cantor no tenían 7 y 4 años respectivamente, sino que 6,7 y 4,997, de acuerdo a un programa desarrollado por su padre.

Sin embargo, dejan en claro que en el dormitorio no se realiza ningún tipo de negociación. "Creo que nunca hemos estado en desacuerdo", afirmó Bethany.

Asimismo, para que el sistema no sea tan "frío", idearon su propia forma de demostrarse cariño, esto es perder voluntariamente una subasta para hacerle un favor al otro.

¿Podría ser implementado por otras parejas? "Quizás. Este sistema está construido sobre la base de que cualquier posible preferencia por cualquier cosa puede expresarse en términos de dinero, lo que lo hace más fácil para las personas", señaló Daniel a Fox News. No obstante, reconoció que aunque han intentado entusiasmar a otras familias para que lo usen, no les ha resultado.

En lo que sí han sido exitosos es en Beeminder, una empresa fundada por ambos que funciona como una herramienta motivacional. Se trata de un sitio web en el que los usuarios comprometen dinero para alcanzar una meta determinada, mientras el sistema envía recordatorios y evalúa los progresos. Así, si el usuario se aleja del objetivo, recibe un castigo en dinero.

Según explicó Daniel, aunque Beeminder también comenzó como un proyecto familiar, hoy es una compañía real. De hecho, actualmente tiene 20 mil usuarios.