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¿Malo en matemáticas? Adivina de quién es la culpa

El estudio analizó a casi 1200 niños durante el embarazo.  / Archivo.

El estudio analizó a casi 1200 niños durante el embarazo. / Archivo.

La dificultad de aprendizaje de esta materia se podría deber a la falta de una hormona que se transfiere durante el embarazo

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Para muchos niños las matemáticas han sido un monstruo que difícilmente pudieron derrotar en el colegio. Si nunca fuiste bueno en este curso, a pesar de que intentaste de todo para lograrlo: tutores, repasos y clases extras, puede que no haya sido completamente tu culpa, sino la de alguien más: tu madre.

Según un estudio realizado el Centro Médico de la Universidad VU en Amsterdam, bajos niveles de una hormona llamada tiroxina, la cual es transferida a través de la madre durante el embarazo, provoca que las personas nazcan con el doble de probabilidades de tener problemas al aprender aritmética, recoge Dayli Mail.

Para llegar a esta conclusión, un grupo de trabajo estudió a casi 1.200 niños desde que estaban en el vientre materno hasta  su etapa escolar. Primero registraron sus niveles de tiroxina durante 12 semanas del embarazo. Cuando los niños crecieron, compararon sus resultados en pruebas de aritmética y lenguaje con el nivel de hormonas durante sugestación.

Al finalizar el estudio se encontró que los niños con menor nivel de tiroxina tenían 90% más probabilidades de obtener notas bajas en matemáticas durante su etapa escolar.

¿Cómo aumentar la tiroxina?

Si luego de leer la primera parte, estuvo pensando de qué manera puede aumentar esta hormona en su organismo, pues no se preocupe.

Existen suplementos en forma de tabletas que se les recomienda tomar a las mujeres en las primeras cuatro semanas del embarazo, ya que esta hormona es esencial para el completo desarrollo del cerebro.

Otra de las soluciones es el consumo de yodo durante el embarazo, aproximadamente de 100 a 150 microgramos al día. Ya que este elemente es esencial para la producción de la hormona, y puede encontrarse en alimentos como la leche y el pescado.

La investigación fue presentada ante la Sociedad Europea para la reunión anual de Endocrinología Pediátrica en Irlanda.