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Luis Almagro: Única solución es diálogo, diálogo y más diálogo

Almagro: "Quizás sea hora de que el continente discuta si no es necesaria una Carta Interamericana de Derechos Migratorios" | Foto EFE

Almagro: "Quizás sea hora de que el continente discuta si no es necesaria una Carta Interamericana de Derechos Migratorios" | Foto EFE

El secretario general de la OEA pide activar mecanismos de cooperación fronteriza para resolver diferencias entre Venezuela y Colombia

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Luis Almagro lleva apenas tres meses como Secretario General de la OEA y ya tiene enfrente una primera crisis. Esta semana una mayoría de los miembros de esa organización le negó a Colombia la posibilidad de convocar a una reunión de cancilleres para exponer la crisis humanitaria que se está viviendo en la frontera con Venezuela.

En reacción, la canciller María Ángela Holguín cuestionó la utilidad del organismo que preside Almagro. Una queja a la que le hizo eco el propio Presidente Juan Manuel Santos.

Almagro, que llegará hoy a Cúcuta para presenciar de primera mano el drama que viven los ya miles de deportados, aceptó responder algunas preguntas en exclusiva para El Tiempo.

Dice que la disputa entre Colombia y Venezuela solo se solucionará a través del diálogo directo y pide activar mecanismos de cooperación fronteriza para resolver diferencias. Al largo plazo, dice, es necesario que la OEA se plantee la necesidad de aprobar una Carta para los Migrantes, que salvaguarde sus derechos en el Hemisferio

— ¿Cuál es su opinión sobre la crisis que se está viendo en la frontera colombo venezolana y la tensión que sigue subiendo entre los gobiernos de ambos países?
— Hemos llamado al diálogo entre ambos países para rebajar la tensión y alcanzar una solución. Ambos gobiernos tienen que activar los mecanismos de cooperación fronteriza existentes para resolver las denuncias referidas a contrabando, lucha contra el crimen organizado, paramilitarismo y fortalecer instancias de diálogo conjunto en otros asuntos, como atención de salud pública, asistencia social y medio ambiente.

Desde la OEA hemos hecho además un llamado a preservar urgentemente los derechos de todos los que están en situación crítica en la frontera, especialmente los niños.

— ¿Qué se puede esperar de su visita a Cúcuta este fin de semana?
— Fui invitado por el alcalde Ramírez de Cúcuta y el objetivo es conocer de primera mano lo que está pasando en esa región de la frontera donde se concentran miles de colombianos que han debido dejar sus hogares en Venezuela y que viven en condiciones humanitarias extremas.

Aplaudimos los gestos que se realizaron este viernes de abrir parcialmente la frontera y, entre otras medidas, permitir que un centenar de niños cruzaran para ir a la escuela.

En esta visita velamos por los derechos humanos y el derecho humanitario. Estamos en terreno, asistiendo a la gente y seguimos impulsando el diálogo directo. De hecho, en el único foro donde Colombia pudo plantear el tema fue en el Consejo Permanente de la OEA.

Esta visita se realizará sin prejuicio de las acciones que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) –que está siguiendo el tema– considere conveniente realizar. La Secretaría General, para empezar, ya se comprometió a enviar una primera asistencia, que está prevista para situaciones de emergencia como la que se vive allí.

— La Canciller colombiana, tras la negativa del Consejo a permitir convocar una reunión de Cancilleres, cuestionó la utilidad de la OEA. ¿Qué opina?
— Las resoluciones del Consejo Permanente responden a las decisiones soberanas de los países miembros. En la votación, 17 Estados votaron afirmativamente, 11 se abstuvieron y 5 se manifestaron en contra. Faltó un voto. El Sistema Interamericano sigue funcionando más allá de esta instancia: nosotros llamamos al diálogo entre ambos países, vamos a ir a visitar la frontera, y la CIDH está siguiendo el tema de cerca.

— ¿Qué otros caminos quedan en la OEA para buscar soluciones a esta crisis?
— Esto se soluciona de una sola manera: diálogo, diálogo y más diálogo. Todos los caminos que conduzcan a ambos gobiernos a sentarse a una mesa de negociaciones para alcanzar un acuerdo deben ser bienvenidos.

Ahora bien, esta situación no es única en el continente. A lo largo de los años, muchos países han enfrentado problemas fronterizos y migratorios. Esta situación concreta, como dije, se soluciona con diálogo entre las partes.

Sin embargo, y mirando hacia el futuro, quizás sea hora de que el continente discuta si no es necesario, una Carta Interamericana de Derechos Migratorios. Hoy yo estoy acá para preocuparme por los derechos de esta gente, pero mañana otro Secretario General quizás no sienta la misma urgencia. Tenemos que institucionalizar la defensa de los derechos de los migrantes en el continente para que no dependa de una iniciativa de un Secretario General.

— ¿Es este un tema que debe solucionarse entre Colombia y Venezuela o ve cabida para algún tipo de intervención de la comunidad internacional?
— No debe descartarse ninguna opción. Ambos gobiernos pueden sentarse a dialogar con el objetivo de encontrar una salida y la comunidad internacional puede apoyar en todo lo que esté a su alcance.

— Si es así, ¿cuál sería ese papel?
— Velar porque se cumplan los compromisos en materia de DDHH, derecho humanitario y derecho interamericano e internacional de los países y sus ciudadanos. Para ello hay diversos mecanismos que se accionan en estos casos, como la presencia del Secretario General o de la CIDH.

La niñez merece una preocupación especial y en ese sentido quisiera destacar las acciones que ha realizado el gobierno de Venezuela en las últimas horas abriendo parcialmente la frontera para que los niños vuelvan a la escuela. Este tipo de decisiones, además de necesarias y gratificantes para las familias involucradas, son alentadoras para todos quienes aspiramos a una solución al problema.