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Kim Jong-un: Corea del Norte está lista para la guerra con EE UU

Kim Jong-un llamó a una venganza contra EE UU / EFE

Kim Jong-un llamó a una venganza contra EE UU / EFE

Desde su llegada al poder solo había hablado en público una vez: en abril de 2012 con motivo del centenario del nacimiento de su abuelo, el "presidente eterno" Kim Il-sung

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El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, aseguró que su país está preparado para una guerra contra Estados Unidos durante un impresionante desfile militar por el 70 aniversario de la fundación del Partido de los Trabajadores, en lo que ha sido su primera intervención pública en dos años y medio.

Miles de soldados desfilaron al paso de la oca en la plaza Kim Il-Sung, en el centro de Pyongyang, seguidos por tanques, otros vehículos blindados y misiles.

Con traje oscuro de cuello mao, el dirigente norcoreano pronunció un discurso más belicoso de lo que acostumbra, afirmando que su país está preparado para afrontar cualquier amenaza procedente de Washington.

"Hoy, nuestro partido proclama con determinación que nuestras fuerzas armadas revolucionarias son capaces de enfrentarse a cualquier guerra provocada por Estados Unidos, y que estamos preparados para proteger a nuestro pueblo y el cielo azul de nuestra patria", afirmó el dirigente norcoreano.

El desfile era en homenaje al partido único de inspiración marxista-leninista que reina con tres generaciones de una misma familia, considerada la única dinastía comunista de la Historia.

"El Partido de los Trabajadores de Corea es un partido invencible que forma un todo con el pueblo", añadió el líder norcoreano en un discurso de 30 minutos, interrumpido por salvas de aplausos de decenas de miles de personas.

El enigmático líder no ha escatimado en elogios para los norcoreanos, calificándolos de "fuente del milagro" que ha permitido al país transformarse en un "poderoso Estado socialista, independiente y autónomo en materia de defensa".

Desde que llegó al poder en diciembre de 2011, Kim solo había hablado en público en abril de 2012 con motivo del centenario del nacimiento de su abuelo, el "presidente eterno" Kim Il-sung.

El joven dictador estuvo acompañado por altas autoridades políticas en el palco, donde destacó la presencia de su hermana Kim Yo-jong, de 29 años, considerada una figura emergente en la nueva era de la dinastía estalinista, y también del vicemariscal Hwang Pyong-so, número dos del régimen.

También ocupó un lugar preeminente junto al "líder supremo" el jefe de propaganda chino y número 5 de la jerarquía de poder de Pekín, Liu Yunshan, que previamente mantuvo una reunión con Kim en la que ambos estrecharon los lazos bilaterales.

El desfile, evento central de la efeméride norcoreana más importante de este año, se prolongó durante tres horas hasta las 17.30 hora local.

Comenzó con una procesión de infantería en la que miles de soldados, escoltados por carros de combate y vehículos acorazados, recorrieron la plaza con pasos militares coordinados al milímetro para finalmente formar los clásicos mosaicos con los nombres de los Kim y principales lemas del régimen.

El Ejército Popular norcoreano también mostró al mundo proyectiles de diversos tamaños -entre ellos un gran misil que según expertos podría ser el KN-08 capaz de alcanzar territorio continental de Estados Unidos -así como sus lanzaderas móviles y varios drones, en toda una exhibición de músculo militar.

Otra novedad llamativa fueron las enormes estatuas rodantes de Kim Il-sung y Kim Jong-il, el abuelo y el padre del actual líder, que recorrieron la plaza entre vítores y gestos de lealtad de los presentes.

Los edificios de las inmediaciones estaban adornados con banderas del partido comunista (una hoz y un martillo sobre fondo rojo) y con la norcoreana (azul, blanca y roja), además de carteles con la imagen de Kim.

Un mar de colores alfombraba la plaza, con hombres y mujeres agitando banderas y flores pese al día lluvioso.
Al anochecer, después del final del desfile, los fuegos artificiales lanzados desde la orilla del Taedong iluminaron el cielo.

Son probablemente los festejos más fastuosos desde que Kim Jong-Un tomó las riendas del poder tras el fallecimiento de su padre Kim Jong-Il.