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Hombre fue a ver la Champions League y regresó a casa 11 años después

Rudolf Bantle vivía así en Milán. / Foto: Gazzetta dello Sport

Rudolf Bantle vivía así en Milán. / Foto: Gazzetta dello Sport

Rudolf Bantle fue a ver un partido de Champions League en Milán en el 2004 y recién este año regresó a Basilea

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Rudolf Bantle es protagonista de la historia más increíble que haya vivido un hincha del fútbol. El suizo fue a ver un partido de Champions League en Milán y regresó a casa recién 11 años más tarde. Increíble.

Bantle, en ese entonces con 60 años, viajó junto a un grupo de amigos a ver el partido entre el Inter de Milán y Basilea por la Champions League, el 24 de agosto del 2004.

El partido lo vivió junto a sus amigos, pero a cinco minutos del final decidió ir al baño. Cuando regresó no pudo ubicar a sus amigos y no recordaba dónde había estacionado el auto.

Sin celular y con apenas 20 euros en el bolsillo, Rudolf Bantle quedó desamparado en Milán. Así se quedó a vivir ahí, durmiendo en la calle durante los próximos once años.

Sobrevivió gracias a la caridad de los vecinos del barrio Baggio. Sus amigos regresaron a Suiza, donde se denunció la pérdida, pero el caso se cerró en el 2011.

Rudolf Bantle no quiso regresar a Basilea. Se sentía libre en Milán, comiendo comida regalada, duchándose una vez a la semana en los baños públicos y viendo fútbol en la casa de apuestas (se hizo hincha del Inter luego del partido que venció al Basilea).

Las cervezas se convirtieron en su mejor alivio y sobrevivió hasta a los inviernos más fríos. "La cerveza me ayudó a mantenerme caliente. Una vez un tipo me dio un saco de dormir y eso me salvó la vida", recuerda ante la prensa de Suiza.

Sin embargo Rudolf Bantle no imaginó que tras once años iba a regresar a Basilea. En setiembre pasado sufrió un accidente y se fracturó la pierna. Al no poseer seguro médico, el consulado de Suiza lo repatrió a su país natal con 71 años de edad.

En Basilea fue atendido en el Hospital Universitario y ahora vive en un asilo local con un subsidio de 300 euros al mes. "Cada noche me tomo un par de latas de cerveza. Es lo único que me permiten", aseguró sobre su nueva vida.