• Caracas (Venezuela)

GDA

Al instante

Higiene personal para tener sexo seguro

Evita el sexo oral si tu pareja tiene algún tipo de llaga en la boca o en los genitales ya que podrías contagiarte/ El Nuevo Día

Evita el sexo oral si tu pareja tiene algún tipo de llaga en la boca o en los genitales ya que podrías contagiarte/ El Nuevo Día

Parecen obvias, pero estas prácticas de limpieza podrían prevenir complicaciones durante o después de un encuentro sexual

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

El sexo y las múltiples posibilidades que existen para disfrutarlo no serían tan agradables ante la ausencia de una buena higiene corporal y, más aun, genital.

Existe consenso en torno a las prácticas básicas para mantener la zona limpia. Sin embargo, un artículo publicado en la revista digital Men’s Journal, abunda sobre elementos adicionales en la higiene sexual que por lo general no se toman en consideración.

“La definición de la higiene sexual, hasta donde tengo conocimiento, se expande a muchas otras áreas, incluyendo la comunicación con la pareja”, dice Bill Taverner, director ejecutivo del Center for Sex Education (CSE) en Nueva Jersey.

A continuación, 8 sugerencias para ellos y ellas:

1. Lavar los genitales al menos una vez al día con agua y jabón, especialmente, antes de tener un encuentro sexual. En el caso de los hombres que no están circuncidados, es muy importante lavar la zona debajo del prepucio para remover cualquier residuo que pueda acumularse. En el caso de las mujeres, se recomienda lavar el área en dirección de la vagina hacia el ano para prevenir el traspaso de gérmenes y también para evitar infecciones bacterianas. Recuerda que lavar la zona genital de ninguna forma impide el contagio de enfermedades de transmisión sexual (ETS).

2. Utilizar ropa interior limpia cada día. En caso de que durante el día se realicen actividades que provoquen sudoración excesiva, se debe cambiar la ropa interior para prevenir que la humedad provoque irritación, infecciones o mal olor.

3. Lavar manos y uñas antes y después de tener sexo para reducir la exposición a gérmenes  y bacterias.

4. Examinar los genitales con regularidad para detectar irritación, llagas, verrugas, ampollas o cualquier otro cambio que pudiera indicar la presencia de un ETS, cáncer u otra condición.

5. Hablar con tu pareja sobre las enfermedades de transmisión sexual y otros asuntos relacionados con la higiene genital puede ser difícil pero es indispensable. Lo ideal es que ambas personas utilicen protección hasta que ambos puedan hacer las pruebas de ETS y decidir el nivel de exclusividad que compartirán.

6. Recorta el vello en los genitales. Esto dependerá del gusto de cada cual y no es necesario llegar al punto de afeitar toda la zona, pero al menos “despejar” los genitales del exceso de vello es una buena práctica.

7. Evita el sexo oral si tu pareja tiene algún tipo de llaga en la boca o en los genitales ya que podrías contagiarte.

8. Hazte un examen físico al menos una vez al año y pídele a tu médico una orden para realizarte la prueba para detectar enfermedades de transmisión sexual. En el caso de las mujeres, también es necesario hacerse la prueba de ETS, que es distinta al Papanicolaou.