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Guía para sobrevivir en una nueva ciudad

Las cosas más simples como cocinar puede ser más entretenido si lo hacen juntos | Foto: Shutterstock

Con una ciudad nueva, nuevas experiencias, nuevos retos y nuevas frustraciones habrá mucho que querrás decir y desahogar | Foto: Shutterstock

Reflexiona sobre lo que debes considerar antes de empacar y cambiar tu entorno para seguir a tu pareja

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1. Hazlo por ti misma

Es lógico tener dudas sobre esta nueva vida; sin embargo, para optar por un cambioasí de radical, debes estar totalmente segura de que tienes una relación estable y de que no estás tomando la decisión solo por complacer a tu pareja. «Para que funcione, debe ser un sueño compartido, en busca de tu propia felicidad también», aconseja Alexandra Barcat, una arquitecta que acompañó a su esposo a Japón y ahora vive con él en Canadá. ¿Si no fuera por él, de todas maneras te atraería, aunque sea un poco, la idea de marcharte?

2. Diálogo y más diálogo

Con una ciudad nueva, nuevas experiencias, nuevos retos y nuevas frustraciones habrá mucho que querrás decir y desahogar. Hablar con tu pareja de lo que te asusta e incomoda te ayudará a asimilar mejor tu nueva vida. «Una mujer realizada requiere un compañero amoroso, un trabajo apasionante y una familia unida», agrega Alessandra Sarquis, quien vivió con su esposo en Francia y ahora lo acompaña en Japón.

3. No descuides lo básico

¿Tendrás acceso a un seguro médico?, ¿cuál será el estatus de tu visa?, ¿tendrás permiso para trabajar?, ¿es un país que garantiza libertades para las mujeres?. El plan de mudarte es romántico, pero informarte bien sobre tus derechos y obligaciones antes de viajar, te ahorrará malos entendidos y mantendrá el amor a salvo. Negocia con tu pareja un ‘fondo de emergencia’ para que, por ejemplo, si es necesario que vuelvas a tu país por alguna razón extraordinaria, tengas los medios para hacerlo.

4. Crea tu red y tu rutina

Lo más probable es que tu pareja ya tenga planteada una rutina en esa ciudad. Tan pronto puedas, intenta establecer la tuya propia. Así como Renato aprovechará su tiempo en España para escribir su libro, tú debes encontrar tus propias actividades y pasiones. «Plantéate una meta o un nuevo hobby, cualquier cosa que te mantenga ocupada», sugiere Alisa James, quien conoció a su esposo en el Caribe y se mudó con él a Londres.

5. Amplia tu perspectiva

Si a pesar de tus esfuerzos no hallas trabajo en la ciudad, expande tu perspectiva hacia otros horizontes. En la era actual, hay un universo de empleos en los que no hace falta presentarse cada mañana en la oficina. Pregúntate ¿qué compañías podrían estar interesadas en tus servicios a distancia?, te sorprenderá descubrir que el estar lejos podría ser un potencial a tu favor.

6. Trabaja y alimenta tu currículo

«Aunque no recibas un ingreso económico a corto plazo, haz todo lo posible por enriquecer permanentemente tu lado profesional», recomienda Alessandra. Alcanzar un nuevo título académico o practicar voluntariado son actividades que alimentan tu currículo y te mantienen competitiva en tu área.

7. Acércate a la comunidad

Tan pronto llegues, comunícate con tu embajada o consulado para registrarte, eso te permitirá desde votar y mantenerte conectada con las actividades de la comunidad, hasta tener una institución donde ampararte, en caso de necesitarlo.

8. Asimila la nueva cultura

Si esperas que el nuevo sitio te acepte, comienza por aceptarlo tú también en tu vida: esto significa esforzarte por aprender la lengua, familiarizarte con el entorno y darle una oportunidad a la cultura y a su gastronomía. Crear vínculos con la ciudad, te hará apreciarla como tu verdadero hogar.

9. Un amigo a la vez

Cuando estás lejos de casa, los amigos son lo más parecido a una familia. Adquirirlos es un proceso que requiere tiempo, pero también empeño. Toma clases, únete a un club o inclusive considera agregar a tu vida un amigo animal. Alexandra cuenta que su perro fue una enorme ayuda para socializar: «gracias a él conocí gente y creé lazos con personas que jamás imaginé», admite.