• Caracas (Venezuela)

GDA

Al instante

Gobierno de Macri muestra fisuras ante la crisis venezolana

Macri aseguró estar “muy tranquilo” sobre su declaración jurada | Foto EFE

Foto EFE

La Casa Rosada y la Cancillería se debaten entre pedir diálogo y un "llamado a la acción"

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Venezuela empieza a generar una incipiente grieta interna en el gobierno argentino. La Casa Rosada y la Cancillería se debaten entre el "llamado a la acción" que reclama Mauricio Macri y la actitud más dialoguista que plantea la canciller Susana Malcorra ante la situación de desmadre en la administración de Nicolás Maduro .

El llamado del secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, para convocar a una sesión extraordinaria de los Estados miembros con la intención de activar la Carta Democrática, y eventualmente apartar del organismo a Venezuela, no hizo más que cristalizar las diferencias internas que hay en la administración de Macri.

Según confiaron a LA NACION fuentes calificadas del Gobierno, "la decisión de avalar o no un planteo de la OEA para aplicar la cláusula democrática en Venezuela será política y no diplomática". Ante esa tesis prevalecería el peso de la Jefatura de Gabinete, que comparte en gran medida el planteo que hizo Macri la semana pasada a varios presidentes de la región de activar gestiones concretas para hacer un llamado de atención al gobierno de Maduro.

"Hay que hacer algo, pasar de la retórica a los hechos. Ante lo que está ocurriendo en Venezuela no nos podemos quedar de brazos cruzados", les transmitió Macri a varios funcionarios y a los presidentes del Mercosur. Unas horas después, las cancillerías de la Argentina, Chile y Uruguay emitieron un comunicado conjunto en el que pidieron "un urgente llamado a un efectivo diálogo político" en Venezuela. En la práctica, esta decisión de Macri apuntaría a imponer como segundo paso el planteo que hizo apenas ganó las elecciones. "Es evidente que corresponde que se aplique la cláusula [democrática a Venezuela] porque las denuncias son claras, son contundentes. No son un invento", dijo en ese entonces Macri al hablar de los presos políticos en Caracas.

Con el correr de los meses y ya con Malcorra en funciones, la Cancillería suavizó la postura de Macri. Ayer la canciller dijo en París que "la realidad en Venezuela es muy compleja", y reiteró que "la única fórmula es la del diálogo en el país". Es el mismo planteo que hizo hace un mes en el plenario de la OEA, donde salió al cruce de Almagro, que ya reclamaba la aplicación de la Carta Democrática. Y es la misma postura que se materializó ayer con una carta que presentó el embajador argentino en la OEA, José Arcuri, para someter hoy mismo a una votación del Consejo Permanente de ese organismo un proyecto de declaración que propone actuar de manera alternativa a la Carta Democrática. Ésa es la línea diplomática que marca Malcorra.

Sin embargo, un sector del Gobierno cree que la postura de Malcorra a esta altura "resulta ser visiblemente suave ante la situación cada vez más grave de Venezuela", según dijo un funcionario. Así, el ala política de la Casa Rosada mostró la preocupación de Macri por un eventual desenlace violento en Caracas. Fuentes del Gobierno incluso evaluaron que las divisiones que hay en el ejército venezolano en favor y en contra de Maduro podrían agravar más la situación. Ante estos hechos, allegados a Macri dijeron que la Argentina "mantendrá el firme compromiso y defensa de los derechos humanos", y añadieron que no quieren que una inacción del Gobierno sea lamentada después.

A la vez, hay funcionarios que avalan la idea de imponer la Carta Democrática a Venezuela y especulan que Malcorra estaría actuando ahora en su rol activo de candidata a secretaria general de la ONU, con su actitud de equilibrio ante el caso Venezuela.