• Caracas (Venezuela)

GDA

Al instante

Fin de semana en un pueblo fantasmagórico

Las construcciones coloniales, algunas en ruinas, abundan en esta región semidesértica / Foto El Universal/México/GDA

Las construcciones coloniales, algunas en ruinas, abundan en esta región semidesértica / Foto El Universal/México/GDA

Ruinas, espíritus y música prehispánica con aromaterapia reciben al viajero en el Pueblo Mágico de Mineral de Pozos, en Guanajuato, México

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Encontrar un lugar donde parece que el tiempo se ha detenido es menos frecuente de lo que cualquiera pensaría. Al emprender camino a través de las estrechas calles de Mineral de Pozos, algo como eso sucede: el pasado y presente encontraron un punto en común, mientras el silencio rodea.

Este Pueblo Mágico del estado de Guanajuato, México, ostentó la etiqueta de “pueblo fantasma” durante décadas debido a la decadencia de su tradición minera, actividad que sostenía la localidad.

Aunque la oferta turística va en crecimiento, su espíritu de enigmático esplendor, en armonía con las emociones de antaño, sigue intacto.

Las construcciones coloniales, sus calles solitarias y la particular belleza de las diversas cactáceas que abundan en esta región semidesértica invitan a develar su misterio.

No es el destino ideal si lo que se busca es fiesta e intensa vida nocturna, pero su riqueza cultural e histórica se complementa con la presencia de galerías de arte, restaurantes, cafés y diversos eventos que ahí se realizan a lo largo del año, como el Festival Internacional de Cine Independiente de Pozos, del 16 al 18 de octubre.

Hace más de 100 años, se explotaban cerca de 310 vetas en Mineral de Pozos, aunque la extracción de minerales data de la llegada de los jesuitas, en el siglo XVI. Ahora, es posible entrar a algunas de ellas, como las minas Pirata y San Rafael. La primera está acondicionada para recibir a los turistas, con iluminación y escaleras, mientras que la segunda requiere de mayor esfuerzo, por lo que visitarla representa un acercamiento más real con la atmósfera del sitio.

También se pueden visitar la Hacienda Santa Brígida y los Hornos Jesuitas, ambos sitios clave para el tratamiento de los materiales extraídos y actuales emblemas del pueblo.

Explorando la Mina San Rafael. En el Centro Agroecológico Mina San Rafael (a cinco minutos del centro) se encuentra el yacimiento del mismo nombre, uno de las más visitados de pueblo. Ahí mismo hay guías locales certificados. Para explorarlo es indispensable ir acompañado por uno de ellos.

Se cree que en este lugar, donde se extraía principalmente mercurio, aún vagan los espíritus de aquellos que nunca pudieron volver. Incluso, dicen que si algún visitante olvida guardar respeto al sitio, una misteriosa silueta podría hacerse presente para recordárselo.

Fusión cultural. La compañía ideal para las leyendas que se cuentan en este Pueblo Mágico es el poder evocador de la música. Luis Cruz, mejor conocido como El Venado Azul, se dedica a la fabricación de instrumentos musicales prehispánicos, y entre sus clientes famosos se encuentra Café Tacvba.

En una sesión grupal de músico-aromaterapia y canto, El Venado Azul se valió de un huéhuetl (un tambor), piedras musicales y otros instrumentos para evocar recuerdos, poner los sentidos en alerta y conectar a los presentes con el misticismo de culturas antiguas.