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Debate en Inglaterra por los padres que se fugaron con Ashya King, su hijo de cinco años enfermo

Ashya King con su hermano, Naveed. Foto: Facebook

Ashya King con su hermano, Naveed. Foto: Facebook

Sacaron al menor, que tiene un tumor cerebral, del hospital donde lo trataban y se fueron a España para conseguir un tratamiento alternativo; fueron detenidos y ahora hay polémica

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Desesperados, Brett y Naghemed King retiraron a su hijo de cinco años, Ashya, del hospital británico donde era tratado por un tumor cerebral y se fugaron hacia España en busca de un tratamiento alternativo. Dos días después de llegar a ese país, el matrimonio fue detenido, con pedido de extradición, acusados de secuestro y de poner en peligro la vida de un menor. El caso ya es de alcance nacional en Inglaterra, donde el debate sobre el futuro de la familia llegó hasta la cúpula política.

La Fiscalía británica indicó que, "tras examinar rigurosamente" los datos recibidos en estos días, entre ellos, el testimonio del abogado español del matrimonio, en las próximas horas decidirá si presentará cargos contra Brett y Naghmeh King, que el pasado jueves sacaron a Ashya del hospital general de Southampton sin consentimiento médico para buscar tratamiento alternativo a su tumor cerebral.

Ante las amplias repercusiones por el caso en Inglaterra, el primer ministro británico, David Cameron , se pronunció hoy a favor de la liberación de los King a través de Twitter. "Doy la bienvenida a que la acusación contra los padres de Ashya King sea descartada. Es importante que este pequeño reciba tratamiento y el amor de su familia", escribió.

Los King, actualmente en detención judicial en España, afrontan un proceso de extradición al Reino Unido, que podría verse alterado si la Fiscalía británica se replantea la situación y decide retirar la petición de entrega.

Brett King, de 51 años, y Naghemeh, de 45, fueron detenidos el sábado último, bajo una orden europea de arresto emitida por el fiscal londinense a demanda de la Policía de Hampshire, cuando se encontraban con el niño enfermo y otros hijos suyos en un hostal de Vélez Málaga.

Según su abogado viajaron hasta Málaga para tratar de vender un apartamento que tienen allí y poder pagar un tratamiento alternativo a la quimioterapia para su hijo en los Estados Unidos o en la República Checa. Tras el arresto, el nene ingresó en el hospital de Málaga y está acompañado por su hermano Daniel de 23 años.

Después de declarar ante el juez español y negarse a ser entregados al Reino Unido, el matrimonio ha quedado en detención judicial y el juez Ismael Moreno fijó ayer hasta un máximo de 72 horas la detención de ambos a la espera de recibir un informe que ha requerido con carácter urgente del hospital de Málaga en el que está ingresado el pequeño.

Ante el juez, los padres han tratado de demostrar que el niño ha sido ya operado en Inglaterra de un tumor cerebral y que no había otras posibilidades más que el tratamiento de radioterapia y quimioterapia con el que no estaban de acuerdo.

Para ello han aportado una serie de correos electrónicos que el padre ha intercambiado con médicos checos en busca de ese "tratamiento superior" para su hijo, según su abogado.

"En ningún momento ha corrido riesgo la vida del niño", aseguró el abogado, al indicar que el padre "sabe controlar la máquina que le alimenta perfectamente".

En alusión al hecho de que los padres del niño enfermo son testigos de Jehová, el abogado destacó que lo que han hecho no tiene nada que ver la cuestión religiosa, "sino que lo que tiene que ver es el amor que le han profesado y para eso le han traído a España".

"Estos padres quieren a sus hijos. Son padres de otros seis hijos, los quieren profundamente y todo lo que se ha hecho es manipular la información y faltar a la verdad", lamentó el letrado.

Fernández Díaz indicó asimismo que los King tienen previsto interponer una querella contra el hospital inglés del que sacaron a su hijo por denuncia falsa y calumnias.

APOYO Y CONMOCIÓN

El caso conmovió a Gran Bretaña, que se enorgullece de un servicio de salud para todos sus ciudadanos, pero la saga también ha planteado un debate acerca de si las autoridades tienen el derecho a imponer los tratamientos que determina.
La opinión pública británica se pregunta si las autoridades de su país no fueron demasiado lejos al tratar como un acto criminal lo que fue un intento de unos padres desesperados de salvar a su hijo, que sólo puede desplazarse en silla de ruedas y es alimentado por una sonda nasogástrica.

"Es vergonzoso, son tratados como criminales", dijo la abuela de Ashya, Patricia King, a la cadena británica BBC, denunciando también la "crueldad" que supone la detención de la pareja, que piensa demandar a sus médicos británicos.

En Internet, el hermano de Ashya, Naveed, pidió donaciones de dinero a través de varios sitios y además promovió una petición pidiendo la liberación de los padres de Ashya en la plataforma change.org, que ya superó las 140.000 firmas.

La ola de solidaridad comenzó a gestarse después de que Naveed publicara dos videos en Youtube, en el primero de los cuales dice querer "explicar lo que hizo mi padre y por qué".

"Como pueden ver, no tiene ningún problema, está muy contento desde que lo sacamos del hospital", afirmaba el padre en la grabación, con Ashya en brazos.

En otro video, Naveed King detalla todo el equipo que la familia había comprado para asegurar que Ashya recibía el mismo tratamiento que en el hospital, incluida una nueva silla de ruedas.

El viceprimer ministro británico, el liberaldemócrata Nick Clegg, se sumó hoy a las voces que en el Reino Unido han criticado la persecución policial de la familia de Ashya.

En unas declaraciones a la BBC, Clegg, socio minoritario en el Gobierno de coalición, consideró "inapropiado" emplear "todo el peso de la ley" contra una familia que, según percibe, está "desesperada" y solo busca "el mejor tratamiento para su hijo".