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Conozca los límites entre el amor y el apego

Para evitar aferrarse al otro, el experto aconseja desarrollar periodos de distancia o “ayunos” / Foto: Thinkstock

Para evitar aferrarse al otro, el experto aconseja desarrollar periodos de distancia o “ayunos” / Foto: Thinkstock

Albert Espinola, orientador emocional, sostiene que no hay que temer quedarse solo 

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¿Por qué nuestra pareja deja de amarnos? Para Albert Espinola, orientador emocional en Costa Rica, a menudo esto sucede por el excesivo apego hacia ella.

“Nos volvemos esclavos de la pareja porque no queremos perderla, queremos saber todo de ella en cualquier momento y, si no es así, sentimos que sufrimos y estamos perdiendo algo”, dijo.

“Sentimos celos, rabia, soledad y muchas sensaciones que nuestra pareja no está provocando sino nosotros mismos, sumergidos en este aferramiento en el que vivimos”, agrega el escritor y autor del blog AEF, a través del cual también proporciona ayuda emocional “online".

Para Espinola, el ser humano tiende a querer controlar todo. “Pero al aferrarnos alejamos lo querido, nos agobiamos y creamos malestar a nuestras personas amadas convirtiéndonos en pulpos más difíciles de aguantar”.

“El límite entre el amor y el apego o aferramiento, reside en el desarrollo y la creación de vínculos obsesivos hacia la persona que tenemos al lado. Cuando se dice ‘mi vida sin ti no tiene sentido’ es que algo no va, o no irá bien en la relación. Es un síntoma que indica que se pasa de amar a poseer”, explica.

Para el experto, en algunos casos puede existir incluso vicio o adicción y la persona que desarrolla el apego siente, firmemente, la necesidad de tener contacto permanente con la otra persona en cualquier momento, sea por autorrealización, por seguridad o por obtener un placer que desarrolla una felicidad falsa y, tal vez, enfermiza.

“Hay que aprender a vivir la vida y las cosas de pareja sin necesitar de ellas, sin creer que esas personas son de nuestra propiedad. Se trata de alguien con quien tenemos un viaje de vida”, indica.

En busca solo del amor

Para evitar aferrarse al otro, aconseja desarrollar periodos de distancia o “ayunos”, y aprender a vivir sin en ese control enfermizo, “aunque la mejor vacuna contra el aferramiento sería vivir sin miedo a morir, vivir sin necesidades innecesarias, vivir con amor propio, dándose cuenta de que nada malo puede pasar y que la soledad no es mala”.

De acuerdo con el escritor, no hay que temer al hecho de quedarse solo: “Si te amas a ti mismo, no temes perder nada ni a nadie; siempre te tienes a ti y esto es, casi, lo más importante”.

“¡Deberíamos empezar por casa antes de salir fuera a buscar lo que adentro no hemos encontrado!”, enfatiza.

Ejercicio de conciencia

“Soltar el apego está en nuestras propias manos”, según Espinola, refiriéndose a un sencillo ejercicio para tomar conciencia de lo que representa el aferramiento en la pareja y sus efectos, que también sirve de inspiración para remediarlo.

“Tome un anillo y póngalo en el centro de su mano. Simboliza a su ser amado, al cual usted sujeta firmemente y no quiere perder. Lo natural es sentir ganas de cerrar el puño y mantenerlo apretado y bien sujeto para sentir que es nuestro. Haga la prueba”, sugiere.

“Este es el modelo en el que vivimos cuando queremos tenerlo bien sujeto y, si durante las próximas 24 horas intentamos apretar este objeto para no perderlo, con el tiempo nos daremos cuenta de que nuestra mano no aguanta. Nos estamos haciendo daño”.

Si el anillo fuera un chocolate, acabaría totalmente deshecho y aplastado, y si fuera un ser vivo, probablemente se sentiría prensado, agobiado y dolorido, de acuerdo con el experto.

“Es mejor voltear la mano con la palma mirando al cielo y abrir el puño cerrado con los dedos bien estirados. Así, el anillo sigue permaneciendo en el centro de nuestra palma y uno siente alivio porque ha dejado de apretar”, prosigue Espinola.

De acuerdo con el asesor emocional, trasladado a la pareja, esto simboliza que nuestro ser amado sigue con nosotros y no lo hemos perdido, sino que está acariciando aún nuestra piel y sigue junto a nosotros por amor.

"Con este ejercicio y modelo de vida y de pensar, los dos miembros de la pareja ganan y pueden empezar una nueva vida sin aferramiento, y con más felicidad", concluye Espinola.