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Cansadas de buscar la perfección, crean club de “malas madres”

Club de malasmadres

Club de malasmadres

Quieren tiempo para ellas y sobre todo, sacarse el peso social de que no pueden cometer errores con la crianza de sus hijos. “(Una mala madre) no deja de salir con sus amigas a cena, no dejar de crecer profesionalmente (…) Y se hace la sorda por la noche para no levantarse si llama el niño; que se levante el padre”, aseguró su creadora

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“Soy mala madre”. Ésta es la insignia con la que cientos de mujeres españolas se están identificando desde hace unos meses, casi como un grito de guerra contra las presiones culturales que la sociedad espera de ellas: ser perfectas y tener ese instinto maternal intachable que jamás se equivoca con sus hijos.

Se trata del “Club de Malasmadres”, y que nació en el mes de marzo, ideado por la publicista Laura Baena –32 años, una hija de 2 y medio-. Su idea fue crear un espacio de desahogo para todas esas mamás que sienten el cargo de conciencia de no cumplir con los parámetros de una maternidad supuestamente ideal, y que no se condice con el rol que hoy, como trabajadoras y con igualdad de derechos, cumplen las mujeres. Actualmente, su iniciativa cuenta con siete mil seguidores en Twitter, 16 mil en Facebook y cientos de mamás que comparten sus experiencias con el hashtag #malasmadres.

“Etiquetarnos con ‘malamadre’ es una crítica a esa sociedad que nos exige tanto y nos hace sentirnos pequeñitas´ (…) A veces, el mundo maternal 2.0 se llena de polémicas incómodas sobre qué somos. Etiquetas infinitas que no hacen otra cosa que limitarnos. Porque unas somos madres lactantes, otras no, unas somos madres que colechan, otras no, unas conciliamos, otras morimos en el intento; unas les ponemos el IPad porque desarrolla su motricidad, otras lo odiamos porque los atonta, unas hacemos bizcochos buenísimos, otras los compramos… Pero todas somos madres”, explican en su sitio web.

Por su parte, su creadora ha sido entrevistada por diversos medios españoles, debido al fenómeno en el que se ha convertido su club, explicando más de qué se trata su curiosa iniciativa de mujeres que se niegan a coser disfraces para actos de fin de año y que exigen tiempo personal para hacer aunque sea una de todas esas cosas que tanto disfrutaban, antes de convertirse en mamás.

“Queremos ser madres, pero también mujeres. Estamos hartas de que nos etiqueten como progenitoras: teta o biberón, adictas o contrarias al método Estivill, crianza con apego o todo lo contrario… no hay matices. Venimos a reivindicar que seguimos siendo mujeres y no somos perfectas”, aseguró Baena a El País.

Pero este club, lejos de ser un espacio de feminismo serio, apela al humor, a reírse de los errores, como una manera de terapia entre mujeres que quieren hacer menos pesada la carga de “una sociedad que te mira de reojo porque no cumples las normas, tienes metas en la vida y planes en los que no entran tus hijos”.

Según señaló la publicista a 20minutos.es, una “malamadre” se caracteriza por agradecer que llegó el día lunes para poder descansar de lo que significó un fin de semana completo cuidando a los niños; por añorar los días en que podía tomarse un baño de tina relajante sin interrupciones y por ser una mujer de la que nunca dirán “no hay nadie que cocine como mi mamá”, porque en la actualidad no tiene tiempo para preparar platos elaborados o simplemente, se le quema la comida.

“(Una mala madre) no deja de salir con sus amigas a cenar, no deja de crecer profesionalmente. No va al parque, lo odia. Y se hace la sorda por la noche para no levantarse si llama el niño; que se levante el padre”, aseguró Baena, agregando: “El club reivindica nuestra identidad como mujeres (…) Cuando te haces madre, de repente la sociedad se olvida de que eres una mujer”.

Tanto en las redes sociales como en su página, el club entrega consejos y ofrece columnas con su clásico tono gracioso. E incluso, el grupo organizó una fiesta en el que las madres miembro se reunieron para compartir  sus experiencias en persona. “(Se trata de) tener esa parcela, ese espacio propio que toda madre debe tener para ser la mejor madre del mundo. Para sentirte tú misma, más feliz, no amargada todo el día y discutiendo, que esa no es la salida”, señaló la fundadora.