• Caracas (Venezuela)

GDA

Al instante

Cuáles son los cambios físicos de las mujeres tras una ruptura amorosa

Las mujeres suelen maquillarse con colores más fuertes después de separarse / Foto: GFR Media

Las mujeres suelen maquillarse con colores más fuertes después de separarse / Foto: GFR Media

Más allá de un desquite, expertos aseguran que para ellas es una forma de reencontrarse 

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Un divorcio o una separación puede convertirse en uno de los golpes emocionales más traumáticos para un ser humano, debido a que no solo se pierde un amor, sino muchas veces la autoestima.

Cuando una historia de amor termina, muchas mujeres se sumen en un estado de desolación, de angustia y de duelo.

Sin embargo, con el tiempo esa sensación se esfuma y cuando eso sucede -cual si fuera una válvula de escape- algunas mujeres deciden transformarse físicamente como un método de superar el dolor.

Lucir un nuevo color de pelo, elegir un corte diferente, maquillarse con colores fuertes, exhibir una nueva silueta y renovar el guardarropa parecen ser los cambios físicos comunes que adoptan muchas mujeres luego de atravesar una separación amorosa.

Pero ¿es esto una tendencia, un desquite o solo un arrebato del momento? Para Melba Hernández, de 39 años de edad, solo es un acto impulsivo.

“Cuando me divorcié, luego de cuatro años de casada, decidí cambiar mi color de pelo de negro a rojo. En ese momento tenía solo 24 años de edad y no le encontré ningún significado especial a ese impulso. Sin embargo, hoy entiendo que quise cambiar por el solo hecho de verme diferente. Entiendo que era una forma de dejar atrás esa parte de mi vida e, inconscientemente, también cambiaba algo en mi interior. Quizás ‘pintaba’ un poco mi vida con algo de color y alegría”, acota la mujer, hoy de vuelta a su color natural, felizmente casada y madre de dos niños.

Sin embargo, para los doctores José González y Luz Alvira, expertos en consejería de parejas, no es un impulso ni un arrebato femenino sino una tendencia porque se observa frecuentemente.

“El pelo si lo tiene largo lo corta o se da ‘highlights’, viste más moderno. Se mete al gimnasio, cambia su pelo, su maquillaje, su ropa. Luego del divorcio es como un ‘boost’ que le da a la mujer”, explica Alvira.

La psicóloga clínica Lissette Acevedo coincide con sus colegas al punto de señalar que “es evidente cuando una persona entra de nuevo al mercado”.

Para los tres, es normal que la mujer no quiera verse siempre igual y alterar su manera de proyectarse no implica un desquite sino una forma de deshacerse del sombrero de divorciada y sobreponerse a nivel mental, emocional y social. Es una manera positiva de encontrarse con ella misma, de valorarse y superarse.

Los expertos en conducta humana concuerdan, además, en que esta especie de catarsis que experimentan muchas divorciadas no ocurre en un tiempo determinado y se da como respuesta al impacto emocional del rompimiento, pero solo se asoma cuando han atravesado unas etapas y recuperan su salud emocional.

“Cuando la mujer se hace la idea de lo que fue, hace las paces con la ausencia de la pareja”, explica Alvira. 

Para esto primero se debe hacer un recorrido que consta de varias etapas para poder cerrar la herida: negación, rabia, miedo, dolor y pena, aceptación y reconocimiento, y reconstrucción de la vida, según explicó al periódico ABC.es la psicoanalista Mariela Michelena.

¿Aplica en todos los casos?

Los expertos han observado este tipo de metamorfosis principalmente en las mujeres que han sufrido infidelidad, mas no así cuando ellas son las que le ponen punto final a la relación, cuando la unión se rompe por el desgaste del tiempo o por la falta de amor. “Es una respuesta al rechazo”, alega Acevedo. Añade: “Cuando lo internalizan, buscan sobresalir”.

Ahí aparece la transformación física al punto de que la sociedad estereotipa, generaliza y hasta lo percibe como una forma de desquite del ex. “Mucha gente refuerza esta conducta por las razones equivocadas; sin embargo, el cambio siempre viene bien”, acota Alvira.

¿Y los hombres?

Las mujeres no son las únicas que sufren por amor. Aunque los cambios físicos son más notables en las féminas, los hombres también atraviesan por transformaciones.

“Sí cambian, pero es menos notable. Su estilo es más estándar. Casi siempre se enfocan más en ir al gimnasio, en hacer ejercicio”, según la experiencia de Alvira. Para Acevedo, los cambios se reflejan diferente: “salen a divertirse más y cambian su forma de vestir”.

“Se acaba una etapa, no termina tu vida”, agrega.

La mujer, al igual que el hombre, se enfrasca en una vorágine de emociones en el proceso de la separación, por eso es importante buscar ayuda profesional.

Aunque no es una tarea nada fácil es fundamental aprender a cerrar capítulos en la vida, para poder seguir avanzando.

“Es necesario entender que el divorcio no es un fracaso, sino una experiencia para crecer. Esta situación va a pasar”, culmina González.