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Británica aún amamanta a hija de 6 años y genera controversia

Según explicó Denise, por lo general su hija le pide pecho cuando está cansada o necesita un momento de unión con su madre/ Captura

Según explicó Denise, por lo general su hija le pide pecho cuando está cansada o necesita un momento de unión con su madre/ Captura

La mujer asegura que la lactancia prolongada ha hecho que su hija sea más feliz y tenga más confianza en sí misma. Especialista no lo recomienda

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Hace un par de semanas, varios medios de comunicación replicaron la historia de Davina Wright, la madre de los trillizos Willow, Connor y Summer a quienes aún amamanta aunque ya tienen tres años. La mujer de 45 años explicó que lo hace sobre todo para calmarlos a la hora de dormir y afirmó que continuará con ello hasta que sea físicamente capaz.

Y si esa historia llamó la atención, más aún lo hace la de Denise Sumpter, una británica de 44 años que no tuvo problema en revelar que todavía le da pecho a su hija Belle de 6 años y medio, lo que la convierte en la niña de mayor edad que aún es amamantada en el Reino Unido.

Según explicó Denise, por lo general su hija le pide pecho cuando está cansada o necesita un momento de unión con su madre, en una frecuencia que varía desde un par de veces al día hasta una vez a la semana. "No creo que haya nada raro en ello. Alimento a ambos niños a libre demanda, cuando ellos lo deseen", afirmó la británica al "Daily Mail", refiriéndose también a Beau, su otro hijo de 18 meses.

Como cualquier niño de 6 años, Belle asiste al colegio, donde -según aseguró su madre- sobresale en la mayoría de las clases. Además, es más alta que muchos de sus compañeros y pocas veces se enferma. Denise responsabiliza de todo ello a la leche materna.

"Tengo dos niños saludables, brillantes y seguros, que de verdad creo que se han beneficiado de la leche materna", aseguró. Eso sí, aclaró que desde que Belle tenía 5 años, no la amamanta en público y que si lo pide, simplemente le dice que no.

Y aunque admitió que su opción no es del agrado de todos, sostuvo que no se arrepiente de haberla tomado, ya que la favorece tanto a ella como a sus hijos. "Estoy protegida de varios tipos de cáncer y puedo comer lo que quiera sin aumentar de peso", afirmó, y agregó que la lactancia materna prolongada también le ha permitido criar hijos tranquilos y felices.

Asimismo, señaló que la práctica no ha interferido en la intimidad con su marido, quien la apoya. "Amamantar no ha impactado mi vida sexual (…) No ha arruinado mis senos", dijo.

Consecuencias negativas

Denise indicó que continuará dándole pecho a su hija hasta que la niña decida que es momento de parar. "Amamantaré a Belle hasta que ella me lo pida (…) No sé por cuánto tiempo será. Será igual con Beau", afirmó.

La mujer reconoció que se sentirá muy triste cuando su hija no quiera tomar más leche materna, pero añadió que lo entiende como un proceso natural. "Si me hubieran preguntado hace cinco años, nunca habría pensado que todavía estaría amamantando a Belle. Sin embargo, resultó ser una de las mejores cosas que he hecho por mi familia", sostuvo.

En ese sentido, Denise criticó la gran cantidad de mitos que existen en relación a la lactancia materna, sobre todo aquellos que plantean que después de cierta edad la leche ya no tiene ningún beneficio en términos nutricionales. "Es una tontería", aseguró.

"La leche materna cumple su mayor función bajo los dos años", afirma Elizabeth Yáñez, pediatra y nutrióloga de Clínica Alemana. De ahí que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomiende lactancia exclusiva hasta los seis meses y mantenerla hasta los dos años, en combinación con otros alimentos que aporten los nutrientes que no cubre la leche materna.

"Beneficios después de eso, la verdad es que no se ha demostrado (…) Tampoco hay más estudios, porque los niños habitualmente no tienen lactancia hasta esa edad", añade la especialista.

Además, dice Elizabeth Yáñez, es importante considerar cómo influye en el desarrollo emocional de la niña, algo en lo que coincide María Pía Castro, psicóloga infantil de Clínica Santa María. "En nuestra sociedad, una lactancia así de prolongada es raro. Nosotros planteamos que el destete sea idealmente al año, para potenciar la autonomía de los niños, en especial para que desarrollen conductas resilientes", dice la especialista.

Claro, porque a pesar de que Denise asegure que Belle es muy independiente y madura para su edad, el todavía ser amamantada podría alterar su desarrollo psicosocial, así como también impedirle que tenga un adecuado desarrollo de su seguridad y confianza básica, porque "todos sus referentes emocionales van a depender de su madre, de lo que ella diga".

Asimismo, una lactancia demasiado prolongada podría afectar la creatividad de los niños, ya que les dificulta ser más espontáneos, y por otro lado podría hipersexualizarlos, si se considera que el desarrollo psicosexual ocurre normalmente entre los 5 y 6 años.

Por último, la psicóloga sostiene que es importante considerar cómo los otros niños ven que una de sus pares de la misma edad aún sea amamantada. "Si se burlan de niños que a los 5 años toman mamadera, imagínate que sepan que una niña busca el pecho de su madre para sentirse segura. Se va a sentir en desventaja, distinta y va a comenzar a realizar la conducta en forma oculta para que no la recriminen. Se va a transformar en un secreto con la mamá y eso ya es extraño; lo va a hacer a escondidas y eso la va a llevar a tener conductas erráticas", concluye.