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Alex Gibney presenta al Steve Jobs más oscuro

Steve Jobs fue cofundador y presidente ejecutivo de Apple | FOTO: AFP

Steve Jobs fue cofundador y presidente ejecutivo de Apple | FOTO: AFP

El ganador del Oscar dirige Steve Jobs: The Man in the Machine, en el que pretende mostrar al genio de Apple con todos su matices

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Varios proyectos biográficos han sido inspirados por Steve Jobs. Está el libro superventas de Walter Isaacson y también la película protagonizada por Ashton Kutcher, pero hay otros más en marcha. Este año se lanzarán dos largometrajes que resumen la vida del cofundador de Apple: el documental Steve Jobs: The Man in the Machine de Alex Gibney y la cinta dirigida por Danny Boyle, Steve Jobs.

Gibney es un reconocido documentalista. Ganó el Oscar en 2008 por Taxi to the Dark Side, filme en el que abordaba las torturas del Ejército de Estados Unidos a ciudadanos de Irak, de Afganistán y a los prisioneros de Guantánamo.

Para el realizador, es momento de dar una nueva mirada al empresario ambicioso y perfeccionista que revolucionó las comunicaciones, pero cuya forma de relacionarse con amigos, familia y compañeros de trabajo a menudo estaba llena de contradicciones.

Su película busca contrastar la figura del hombre que alguna vez quiso convertirse en monje budista con la del empresario que pagaba una miseria a los trabajadores de las fábricas chinas que hacían el iPhone, mientras se embolsaba miles de millones de dólares en ganancias. “Tenía la concentración de un monje, pero nada de la empatía”, aseguró el director.

El documental, que se estrena en Estados Unidos el 4 de septiembre, incluye entrevistas con periodistas, antiguos amigos y ex empleados de Apple, pero no cuenta con la colaboración de la empresa ni de la viuda de Jobs.

La muerte del empresario por un cáncer de páncreas en 2011 fue lamentada en todo el mundo con una intensidad que normalmente solo se dedica a las estrellas de rock. “Para mí, lo primordial de hacer esta película es saber por qué tanta gente que no conocía a Steve Jobs lo lloró cuando murió”, dijo el cineasta.

Gibney declaró que él no quería pintar a Jobs como un villano, aunque piensa que Apple tiene ciertos aspectos como los de un culto, que lo fascinan. “¿Acaso no es posible que podamos hablar de los pagos miserables a los trabajadores en China (...) y al mismo tiempo admirar algunos de los aspectos tecnológicos del producto Apple?", se preguntó Gibney. “Parece haber una necesidad de endiosar esas cosas de tal forma que soporta toda crítica y eso a veces bordea lo religioso”, agregó.