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La crónica periodística es cada vez más necesaria, afirma Leila Guerriero

La periodista argentina, que presenta en Madrid su libro "Frutos extraños", una recopilación de crónicas reunidas desde 2001 a 2008, declaró a Efe que este género periodístico "no está amenazado", sino todo lo contrario

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La periodista argentina Leila Guerriero, destacada cronista, Premio Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano 2010, considera que la crónica, lo que ella llama "periodismo narrativo", es "cada vez más necesaria".

Guerriero, que presenta en Madrid su libro "Frutos extraños", una recopilación de crónicas reunidas desde 2001 a 2008, declaró a Efe que este género periodístico "no está amenazado", sino todo lo contrario.

"El periodismo narrativo ofrece una visión más hacia lo profundo y como el mundo es cada vez más complejo, me parece que este tipo de periodismo es cada vez más necesario", afirmó la periodista, frente a la rapidez que imprimen las nuevas tecnologías a lo que ella llama "periodismo de noticias".

"No creo que la crónica esté amenazada porque es un género que siempre tuvo una cantidad más limitada de lectores que el periódico", afirma.

"Es como pasa con cierta literatura, no todo el mundo la lee" y por ello "siento que el periodismo narrativo comparte con ese tipo de literatura ese tipo de lectores", señala.

"La crónica es un género que necesita tiempo para producirse, tiempo para escribirse y mucho espacio para publicarse: ninguna crónica que lleva meses de trabajo puede publicarse en media página", reconoce la autora en su propio libro.

Frutos extraños se divide en cuatro partes: crónicas y perfiles, que reúne 16 crónicas; discusiones, que agrupa cuatro; otro apartado dedicado al periodismo, con cuatro ensayos; y por último la antología se cierra con "Música y periodismo".

Afirma que en sus crónicas utiliza técnicas de la narrativa de ficción, pero "en este tipo de texto no hay espacio para la invención". Para mí, continúa Guerriero, "el límite es no inventar absolutamente nada, al menos de una manera consciente".

Autora de crónicas sobre temas complejos como las desapariciones en Argentina, afronta su tarea tratando de documentarse "y después cuando voy a la realidad, trato de desaprender todo lo que aprendí, tener la actitud del qué averiguar sin el prejuicio del que ya está convencido de qué es lo que va a encontrar".

Leila Guerriero se siente parte de una generación de periodistas que ha cambiado de referentes. "En vez de referentes anglosajones, los periodistas ahora tenemos referentes latinoamericanos" y cita a Martín Caparrós, Juan Villoro o Guillermo Prieto entre otros.

Guerriero, que se define como periodista sin formación académica y que todo lo que sabe se lo debe a las lecturas, sin embargo, afirma con rotundidad que no piensa escribir una novela.

Considera que "hace falta una vocación distinta. Es tener vocación para contar historias reales o contar historias ficticias. Siento, me late, que son vocaciones distintas".

"Siento que tiene que ver con la necesidad de expresión de cada uno y siento que a mí la realidad me llena, no necesito escribir otra cosa. Siempre me parece increíble que las cosas sucedan y lo más increíble es que son cosas reales", concluye.

Considera que el periodismo "en sí es una forma de literatura que vale la pena. No vemos en el periodismo la necesidad de ir a buscar, digamos prestigio", a pesar de la cantidad de escritores, sobre todo del "boom latinoamericano", que ha hecho periodismo y literatura.

No obstante, tal como reconoce en uno de los escritos sobre periodismo que incluye en "Frutos extraños", en los grandes cronistas ve ecos de grandes escritores de ficción, pero no al contrario.

Y concluye con un toque de ironía "pero hay que ser pacientes. Porque tiempos vendrán en que eso también suceda".

Leila Guerriero, que comenzó su carrera periodística como cronista en 1991, tiene publicado otro libro "Los suicidas del fin del mundo", crónica en la que narra una oleada de suicidios en una pequeña localidad petrolera de Patagonia en la década de los noventa.