Los disturbios entre comerciantes colombianos y miembros
de la Guardia Nacional obligaron a cerrar hoy de nuevo el puente
internacional Simón Bolívar, fronterizo entre ambos países, pero en horas del mediodía fue reabierto por las autoridades venezolanas.
Las protestas en el paso que une Cúcuta (Colombia)
con San Antonio (Venezuela) están encabezadas por "maleteros",
que cargan mercancía en la frontera, y "pimpineros", como se
conoce a los contrabandistas de gasolina, informaron varias emisoras
colombianas.
Los manifestantes denuncian maltratos y decomisos por
parte de la Guardia venezolana, que mantiene cerrado el ingreso al país.
En las dos últimas semanas, Venezuela ha cerrado en varias
ocasiones el paso por este y otros puentes fronterizos, en los que se han
agolpado cientos de personas dedicadas a transportar mercancías y combustibles
entre ambos países.
A raíz de la tensión creciente en la frontera, el
Gobierno de Colombia solicitó ayer a España "explorar mecanismos de
verificación y monitoreo" de esa zona, así como de los casos de
colombianos asesinados y detenidos en los últimos días en el país vecino.
El hecho más grave fue el asesinato de nueve colombianos que
habían sido secuestrados el 11 de octubre junto con un peruano y un venezolano
en la localidad venezolana de Fernández Feo, donde jugaban al fútbol.
Además, el pasado lunes dos agentes de la Guardia Nacional
de Venezuela fueron asesinados también en la zona fronteriza, a lo que se han
unido desórdenes en los pasos limítrofes.
El Gobierno que preside Hugo Chávez, que relacionó
esas muertes con acciones de "paramilitares" colombianos, anunció el
jueves la movilización hacia las áreas limítrofes de 15.000 militares.
El deterioro de las relaciones entre Colombia y Venezuela se
agudizó el pasado agosto, cuando Chávez ordenó congelarlas y cortar el
intercambio comercial.
Chávez actuó en respuesta al acuerdo militar entre Colombia
y Estados Unidos, anunciado entonces y que Caracas considera una amenaza para
la seguridad regional porque permite a tropas norteamericanas usar hasta siete
bases del país andino.
El canciller colombiano, Jaime Bermúdez, reiteró esta
semana que su país está dispuesto a solucionar, mediante el diálogo, la crisis
con Venezuela, al tiempo que reconoció que hay "dificultades y problemas
sensibles" en la zona de frontera.
Mientras, el presidente brasileño,
Luiz Inácio
Lula da Silva, dijo que confía en que Chávez terminará entendiéndose con su
homólogo colombiano, Álvaro Uribe, y anunció su intención de promover una
reunión entre ambos para el 26 de noviembre próximo en la ciudad brasileña de
Manaos.